En un Comunicado de Prensa (C-441/13)[1] la Organización de los Estados Americanos (OEA) publicado este 18 de noviembre afirma que “recibió hoy al Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, quien habló a favor de la colaboración entre los países del Hemisferio Occidental partiendo de una relación entre iguales, con el objetivo de fortalecer las democracias, invertir en educación y combatir el cambio climático”. El evento en que participó Kerry fue organizado por la OEA y el Diálogo Interamericano, mismo que fue presentado por el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, “quien recordó los cambios positivos que hubo en América Latina y el Caribe durante la última década, tanto en materia económica como política”, cambios que en decir de algunos[2] no se deben a las buenas intenciones de Washington, sino a los esfuerzos alternativos de naciones latinoamericanas empeñadas “en la construcción de foros y entidades regionales sin presencia de Washington –Mercosur, Alba y Celac– y en la necesaria diversificación de las relaciones comerciales y tecnológicas con Estados que en otras zonas del planeta hacen contrapeso geopolítico a Estados Unidos, como Rusia, China e Irán”. A esos esfuerzos ha sido invitado México y en ese contexto se ubica la tristemente célebre frase del hoy desaparecido Hugo Chávez que espetó al entonces presidente de México Vicente Fox por su reticencia a unirse a mirar más a América latina que al norte: “cachorro del imperio”.
En ese discurso Kerry afirmó que: “La era de la Doctrina Monroe se terminó. La relación que buscamos y que hemos trabajado duro para instaurar no consiste en una declaración de Estados Unidos diciendo cómo y cuándo intervendrá en los asuntos de otros países de las Américas. Se trata de que nuestros países se vean los unos a los otros como iguales, compartiendo responsabilidades, cooperando en asuntos de seguridad y adhiriéndose no a una doctrina, sino a las decisiones que tomemos como socios para defender los valores e intereses que compartimos”. Kerry acepta llanamente la política intervencionista, injerencista, imperialista de su país sobre América latina, expresada comúnmente en la llamada Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto, pero dice ¡ahora se termina! Baste recordar la comúnmente llamada “Escuela de las Américas” de donde salieron graduados personajes de triste recuerdo, que tantas atrocidades cometieron en muchos países de América latina, o el operativo “Rápido y furioso” sobre armas introducidas a nuestra patria y que tanta sangre han derramado, o los escándalos de espionaje de Estados Unidos en diversos países del mundo en días recientes, para darnos cuenta que está muy lejos de la realidad esta afirmación de Mr. Kerry.
Casi a finales del siglo XIX José Zorrilla escribía en España un texto, después de haber vivido en México, al enterarse de la muerte de Maximiliano en México, en el que entre otros versos afirmaba lo que él veía como una realidad y pregonaba casi en triste profecía:
“Mas tu odio á Europa te arrastró muy lejos:
tu libertad con él has fusilado,
y en lugar de romper tus grillos viejos
otras grillos más duros te has forjado.
Escuchaste del yankee los consejos,
y del yankee en la red te has enredado;
pues tanto odias tu sangre de Europea…
¡ojalá seas yankee y yo lo vea!” (Zorrilla, José; Drama del alma. Madrid 1888, p. 169).
No se trata de azuzar viejos recuerdos entre pueblos hermanos, sino señalar simplemente ideologías que ponen al centro de la actividad humana sólo intereses económicos y políticos de ciertos grupos en detrimento de los pueblos.
Filiberto Cruz Reyes
24 de noviembre de 2013
[1] http://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=C-441/13