Hemos llamado a este Vitral que se encuentra en la casa Parroquial de la Parroquia Jesús de Nazareth con este nombre, recordando lo que decía San Juan Damasceno: “Si alguien te pregunta por tu fe, llévalo a la Iglesia y muéstrale los iconos”. Es decir, los íconos o imágenes son una expresión gráfica de la fe.
Jesucristo resucitado, antes de subir al cielo dice a sus Discípulos: “La paz esté con Ustedes. Como el Padre me envió, también yo los envío” (Jn 20, 21). Nos revela así el misterio del amor del Padre: su misión se llevó a cabo porque “el Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2, 20), como afirma el Apóstol Pablo. El vitral se lee de abajo hacia arriba y la intención es representar:
1) La Creación: el símbolo del átomo y el par de cromosomas representan el inicio de la materia y de la vida por la Palabra de Dios que las crea. San Pablo afirma de Cristo: “Todo fue creado por Él y para Él” (Col 1, 16).
2) La Encarnación: Está representada por un niño en el vientre de su Madre. San Juan afirma: “Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros” (Jn 1, 14).
3) La Redención: representada por la crucifixión. De Jesucristo afirma el Apocalipsis: “Porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación” (Ap 5, 9).
4) La Ascensión: se expresa en el Cristo resucitado que asciende a la derecha del Padre en una vista en escorzo. Al respecto Jesús dice a María Magdalena: “Vete donde mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios»” (Juan 20, 17).
5) Maranathá: corona la imagen el grito de la Iglesia, esposa de Cristo, el texto: “¡Ven Señor!” (Ap 22, 20) segura de la promesa de su Señor: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).
Es una imagen que está en el contexto de lo que Guardini llamaba de “devoción”: “Está en relación con la vida personal cristiana. En ella se prolonga la reflexión de la fe, de la lucha y la búsqueda internas, las tareas y la menesterosidad de la existencia. Se inserta en la instrucción y da lugar a la indoctrinación. Forma parte del cuidado de as almas, produce edificación y consuelo. Sirve a la educación religiosa; presenta imágenes válidas de humanidad creyente; influye y configura la vida receptiva”[1].
Herman@, ven a vivir nuestra fe en tu comunidad Parroquial.
Filiberto Cruz Reyes
[1] Guardini, Romano; Imagen de culto e imagen de devoción-La esencia de la obra de arte. Ediciones Guadarrama, Madrid 1960, p. 24.