El nacimiento de un Estado

En medio de guerras nace el Estado de Israel. Como consecuencia del reacomodo geopolítico después de la primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano pierde el control que tenía sobre Palestina, misma que queda sometida al control del Mandato Británico, que le fue otorgado por la Sociedad de Naciones, institución que buscaba solucionar conflictos y promover la paz entre las naciones.

Palestinos y hebreos habitaban la misma tierra. Sin embargo al inicio de los años 30 y teniendo su culmen en 1936 se suscitaron una serie de conflictos entre árabes y judíos, éstos habían emigrado a Palestina en gran número durante los últimos años y esto fue considerado por los árabes como algo ilegal. En 1936 el Gobierno Inglés instituyó una Comisión, conocida como Peel por su Presidente, que conociera del asunto, luego un año después, en 1937 rindió un informe. Entre otras cosas proponía que terminara el Mandato Británico y que Palestina se dividiera en dos partes: una para palestinos y otra para judíos. El territorio del Estado de Palestina consistiría en el 75% del territorio, el Estado Hebreo tendría el 20% (Galilea y una parte de la costa) y Jerusalén, Belén y sus alrededores permanecerían bajo el dominio Inglés. Ninguna de las dos partes estuvo de acuerdo, los árabes no cederían un solo centímetro de lo que consideraban tierra sagrada del Islam. Los judíos no aceptaban que el territorio que se les proponía fuera tan pequeño. El informe de la Comisión Peel contemplaba además al mismo tiempo que la partición del territorio, la transferencia de personas de un territorio a otro, y argumentaba que se podría hacer, pues ya la historia entonces más o menos reciente lo atestiguaba como algo posible: la transferencia obligada de 1 300 000 griegos de Asia Menor a Tesalia y Macedonia y de 400 000 turcos en la dirección contraria. Eso se había realizado en 18 meses para mejorar las relaciones entre Grecia y Turquía. Decían además que las personas árabes a transferir de los territorios controlados por judíos eran aproximadamente 300 000.

Sin embargo, los líderes del movimiento sionista empezaron a pensar de un modo distinto, movidos entre otras cosas por el movimiento antisemita que ya se originaba en Europa, de modo especial en la Alemania nazista. David Ben-Gurión, presidente de la Agencia Judía para Israel y Caín Weizmann fueron los promotores de aceptar la partición, cosa que otros líderes, entre ellos Zeev Jabotinsky, no aceptaban. Éste también criticó la esperanza de Ben-Gurión de que este pequeño Estado fuera el trampolín para una posterior expansión del mismo.

Mientras tanto los conflictos crecían: dos organizaciones clandestinas sionistas, la Haganah (la defensa) e Irgún (Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel) realizaban frecuentes atentados contra los ocupantes ingleses; entre otros el atentado con dinamita al Hotel Rey David, sede del cuartel general y administrativo del Mandato Británico, llevado a cabo por Irgún el 22 de Julio de 1946, en el que murieron 91 personas, esto como represalia por algunas acciones realizadas por los ingleses en contra de los judíos.

Entre otras cosas esto hizo que el gobierno británico en febrero de 1947 tomara la decisión de renunciar al Mandato sobre Palestina y dejar las cosas en manos de las Naciones Unidas; el 2 de agosto del mismo año el Parlamento Inglés en sesión especial llevó a cabo tal decisión. La ONU, en la Asamblea general de abril-mayo del mismo año, nombró una Comisión (Comité Especial para Palestina) que conociera la situación, compuesta por 11 países: Holanda, Suecia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Uruguay, Irán, Canadá, Australia, India, Perú y Guatemala; su presidente fue el jurista Emil Sandstrom. La Comisión presentó un informe el 1º de Septiembre de 1947.

Después de hacer modificaciones a la antigua propuesta de división (Israel tendría ahora el 55% del territorio) se llevó a cabo la votación en la ONU el día 29 de noviembre de 1947: 33 países votaron a favor de la partición del territorio, 13 países árabes se opusieron (y no reconocieron algún valor a la decisión) y hubo 10 abstenciones, entre ellas la de Inglaterra. La Resolución 181 de la ONU trató el tema. Eran las bases para el nuevo Estado de Israel. Oremos por la paz.

Filiberto Cruz Reyes

3 de Agosto de 2014

Deja un comentario