¡Viva la fraternidad Padre Concho!

Se iba a cumplir un año, fue el 17 de mayo del año pasado cuando nos reunimos en Tulancingo para entregarle a Mons. Domingo Díaz Martínez el Arzobispo de aquél lugar un retrato suyo. El 10 de septiembre de 2022 también estuvimos allá para que se le realizara un estudio fotográfico, hecho por el Maestro Arturo Pérez Y Pérez en el lente de la cámara y el Maestro Gabriel García Aguas se encargaría de la pintura; entre los dos idearon la composición; Mons. soportó con paciencia todo el tiempo del trabajo. Nos acompañó también el Lic. Enrique Díaz Martínez, sobrino de Mons. y el Dr. Sergio Rivera quien le ofreció a Mons. restaurarle una bella pintura antigua. Por eso después de ocho meses de trabajo se concertó la cita para la entrega del retrato de Mons. y la pintura restaurada.

El 15 de mayo, dos días antes del viaje le comuniqué a Mons. Fidencio López Plaza, nuestro Obispo, sobre nuestro objetivo él me dijo que le gustaría ir también pues desde su llegada a Querétaro aún no había hecho ese viaje deseado a Tulancingo; quedó en confirmarme si le sería posible. Al día siguiente me comunicó que sí iría a Tulancingo y desde ahí partiría después a la ciudad de México a otro compromiso que tenía.

Así que el día 17 coincidimos en Tulancingo: habíamos viajado en tres grupos: Mons. Fidencio y su equipo, el nuestro con los artistas y tres hermanos sacerdotes que Mons. Domingo había invitado: el Padre J. Concepción Lozano, el Pbro. Manuel Valdés y el Pbro. Rosendo Zabala, quienes ya se encontraban allá pues llegaron antes que nosotros.

El encuentro de todos fue emotivo, sobre todo el de los Obispos de origen queretano:

Después de los saludos pasamos a la entrega de las pinturas, hubo intervenciones para explicar la intención del regalo a Monseñor Domingo, de sus amigos y hermanos queretanos en agradecimiento por su ministerio y amistad, fue mi maestro y Rector, bajo su servicio como Rector es que fui Ordenado sacerdote por Mons. Mario de Gasperín. Mons. Domingo dijo unas palabras a su retrato, una profunda introspección sobre el sentido de su vida y ministerio, pues en agosto del año pasado cumplió 75 años y seguramente habrá puesto su renuncia como lo mandan los cánones.

Después de comer y departir fraternalmente las vivencias y los recuerdos nos llevó a Catedral Mons. Domingo, nos mostró las instalaciones, nos explicó Catedral, subimos al coro, mandó invitar al Maestro del órgano quien entonó algunas piezas musicales sacras, etc.

Fue un día memorable.

Hoy se nos ha comunicado que el Padre J. Concepción, o Padre Concho como cariñosamente le llamábamos, ha muerto, o mejor, ha resucitado en Cristo en este bello y alegre tiempo de Pascua. Él ya era un sacerdote experimentado de 19 años de ordenación cuando yo recibí el sacramento del Orden; siempre con su gran barba, de carácter afable y tranquilo, recorrió muchas montañas en la sierra en donde estuvo muchos años, promovió las Comunidades Eclesiales de Base, etc.

Padre Concho, agradezco tu fraternidad que siempre me brindaste, tu paciencia y comprensión, así como respeto cuando yo iniciaba a participar en las reuniones sacerdotales haciendo alguna intervención delante de todos los hermanos. Estamos seguros de que el Señor resucitado te recibe en su casa con un abrazo fraterno y te hará sentar a la mesa en el banquete eterno (cfr. Lc 12, 37; 22, 15-18). Padre Concho: ¡Viva la fraternidad!

Pbro. Filiberto Cruz Reyes

22 de Abril de 2024, en el día de la pascua del Padre Concho.

Santiago de Querétaro-Jalpan de Serra, Qro.

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