Son de esas amistades que no recuerdas exactamente cómo surgieron, fueron muchos años de conocernos y tratarnos; Miguel realizó el piso de mármol del presbiterio en la parroquia Jesús de Nazareth (Colinas del Cimatario, Querétaro), así como el altar. El altar tiene forma de cruz, lo diseñamos la Arquitecta Pati Bucio y un servidor; su esposo, el Arq. Francisco González y ella habían hecho el proyecto original del Templo y cuando llegué como primer párroco el 1º de noviembre de 2003 retomé el proceso de construcción. El proyecto había sido modificado, así que empecé a preguntar de quién era el diseño original y me informaron acerca de ellos; los fui a buscar y pedí me ayudaran a continuar los trabajos. El Arq. Paco me dijo que sí y que sería Pati quien acompañaría más de cerca la construcción.

Según la Instrucción General del Misal Romano “El altar, en el que se hace presente el sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales, es también la mesa del Señor, para participar en la cual, se convoca el Pueblo de Dios a la Misa; y es el centro de la acción de gracias que se consuma en la Eucaristía” (n. 296).
Es decir, el altar hace referencia a Cristo que se ofrece en la cruz: “El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada” y hace memoria de la última cena: “tomó pan, dándote gracias lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
TOMEN Y COMAN TODOS DE ÉL,
PORQUE ESTO ES MI CUERPO,
QUE SERÁ ENTREGADO POR USTEDES”.
Agrega también dicho documento: “Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo, lo cual conviene que sea posible en todas partes. El altar, sin embargo, ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles. Según la costumbre, sea fijo y dedicado” (n. 299).
El mismo documento ya citado ordena: “Según la costumbre tradicional de la Iglesia y por su significado, la mesa del altar fijo debe ser de piedra, y ciertamente de piedra natural” (301). Así pues, le entregamos el diseño a Miguel y nos realizó bellamente la obra en un mármol color ocre, de una sola pieza. Por el frente se ve una cruz y por la parte posterior tiene un triángulo que hace referencia a la Santísima Trinidad. En su momento fue Dedicado por Mons. Mario de Gasperín Gasperín, VIII Obispo de Querétaro.
En nuestros encuentros con Miguel hablábamos no solo de mármoles y trabajos constructivos de Iglesias, sino también de temas jurídicos; muchas veces las conversaciones eran intensas, exponíamos y defendíamos nuestros propios puntos de vista.

El jueves 15 del presente Miguel asistió al Seminario Diocesano a la reunión del presbiterio que teníamos y junto con un equipo de trabajo expuso un tema actual en nuestra sociedad y que era motivo de sus reflexiones y preocupaciones: las iniciativas en el Congreso local acerca del aborto. Habló de la vida como un derecho fundamental sobre el que los demás derechos encuentran sentido. Hoy asistimos al surgimiento de un nuevo orden mundial, donde el principio en gran medida es el derecho del más fuerte, estamos en una crisis del derecho internacional. Esta generación ya olvidó lo terrible de tanta muerte que vio la humanidad en las dos grandes guerras del siglo pasado.
En un libro reciente, se hace referencia a personajes que padecieron lo crudo de la segunda Guerra Mundial y después dieron su testimonio, entre ellos Walter Benjamin, Primo Levi, Paul Celan, Dietrich Bonhoeffer, Jean Améry, Aleksandr Solzhenitsyn, Jorge Semprún y Elie Wiesel, entre otros. En el Prólogo se lee: “Si bien esta clase de testimonios busca, por una parte, que se haga justicia, por otra, también pretende que la injusticia padecida se inscriba en la memoria histórica precisamente para evitar su repetición. Pero la nuestra es una época de sordera. Nadie escucha. Nadie entiende. Nada más frustrante para quienes hemos defendido el valor del diálogo y la conversación, los buenos argumentos y la persuasión, la libertad de expresión y la voluntad para establecer acuerdos. Todo ello ha sido clausurado”1. Así las cosas en nuestros días, el valor de la vida en crisis, desde antes de nacer y en cualquier momento de la misma. Se asoman nuevas dictaduras.

Al día siguiente, el viernes 16 nos impactó el fallecimiento inimaginable del Lic. Miguel Servín del Bosque, el mismo día que el del Padre Benjamín Vega. Hoy hemos concelebrado la Misa con nuestro Señor Obispo, Don Fidencio López Plaza X, Obispo de Querétaro para elevar nuestra oración a Dios por el eterno descanso de Miguel y que a su familia le conceda paz y consuelo. Descansa en paz amigo, sabedor de mármoles y Derecho.
Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes
Parroquia de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro
Col. Carretas, Qro.
23 de Enero de 2026
- SICILIA, JAVIER-DAYÁN, JACOBO; Crisis o apocalipsis. El mal en nuestro tiempo. México 2025. p. 16. ↩︎