Homilía IV Domingo de Pascua “Del Buen Pastor”(Jn 10, 1-10)
3 de Mayo 2020, en tiempos de pandemia
Querida comunidad, llegamos ya al cuarto Domingo de Pascua por la gracia de Dios. La semana pasada circularon en redes sociales (@PresidenciaSV) fotografías que provocaron polémica, mostraban reclusos amontonados en filas sentados en el piso, algunos llevaban cubre bocas por el motivo de la pandemia del Covid-19. Esto en el Salvador. Los reclusos forman parte de diversas pandillas. El Presidente de El Salvador afirmó entre otras cosas: “Las maras están aprovechando que casi la totalidad de nuestra fuerza pública está controlando la pandemia”; esto porque el fin de semana pasado se incrementó el número de homicidios en el Salvador notablemente. Como reacción a esto por parte de las autoridades, el Presidente dijo: “El uso de la fuerza letal está autorizado para defensa propia o para la defensa de la vida de los salvadoreños” (@nayibbukele). No faltaron voces que estaban en desacuerdo con tales medidas.
Recordemos que en la historia reciente de El Salvador se ha visto sumergido en una ola de violencia que parece interminable, esto desde fines de los 70s. Para algunos estudiosos “la pandemia solo agrava una situación de crisis a la que ha sido sometida la población mundial” desde al menos los últimos cuarenta años.1
Para darnos una idea de la violencia provocada por las pandillas en el Salvador, recordemos que en el 2015 en México los muertos por la violencia de los cárteles dejó un promedio aproximado de 18 homicidios por cada 100 000 habitantes; Estados Unidos tuvo una tasa de 5, mientras que en El Salvador fue de 103 homicidios por cada 100 000 habitantes. Consideremos que para las Naciones Unidas una tasa de 10 homicidios por cada 100 000 habitantes es una epidemia.2
La Mara Salvatrucha es una de las pandillas más grandes del mundo; su nombre surge de una película (1954) protagonizada por Charles Heston y que en los sesentas llega a Centroamérica; en español fue llamada “Cuando ruge la marabunta”. La marabunta eran millones de hormigas furiosas que en el Amazonas devoraban todo a su paso. Así, el salvadoreñismo “majada”, que hacía referencia coloquial a cualquier grupo de personas, fue sustituido por “marabunta” o simplemente por “mara”. En ese momento no tenía ninguna connotación criminal. Durante los años setenta gran cantidad de salvadoreños llegaron al sur de California, en los Estados Unidos, huyendo de una guerra. Pero en poco tiempo se vieron envueltos en otra: la de las pandillas. Años más tarde estos grupos violentos de jóvenes fueron deportados a su país de origen y El Salvador vio surgir nuevamente una gran violencia.
Etimológicamente “pandemia”3 significaría “todo el pueblo”, algo que concierne o afecta a todo el pueblo: la violencia, así como la enfermedad es algo que hoy afecta a toda la humanidad ¿cómo entonces sanar una parte del todo, tanto de la violencia como de la enfermedad del Covid-19? ¿Aplicando la fuerza letal?. ¿Y si te acusaran injustamente de aquello que merece la pena capital? La historia lo ha visto. ¿Sólo por ser de la tercera edad se tendría menos derecho a ser atendido que un joven, en un hospital repleto de contagiados de Covid-19? ¿Has pensado que podrían elegir entre ti y tus padres? Esto podría ser un enigma, es decir, de no fácil comprensión a primera vista. Hoy nosotros nos encontramos como la gente que se presenta en la primera lectura y tal vez con la misma pregunta: ¿qué tenemos que hacer, hermanos?

Hoy quisiera reflexionar acerca de la realidad que vivimos iluminados por el Evangelio, en torno a algunos conceptos que se utilizan en el texto que hoy hemos escuchado.
La imagen que representa a Jesús como buen pastor, joven, ataviado con túnica corta, los pies calzados y llevando a la oveja sobre los hombros, es una de las imágenes más antiguas de la iconografía cristiana. Sin embargo surgió hacia el siglo III del cristianismo, es de carácter funerario, pues se encuentra sobre todo en tumbas y sarcófagos.
Jesús, Buen Pastor, dice hoy el Evangelio, hizo a sus interlocutores una “comparación”; “parábola” o “alegoría” traducen otros. El concepto griego “paroimía” puede traducirse también como dicho, refrán, proverbio o enigma. Es el equivalente del hebreo “mashal”4. “Ellos no entendieron”, dice el Evangelio refiriéndose a los interlocutores de Jesús, que son principalmente los fariseos (cfr. 9, 40). Más adelante, cuando comprendan, intentarán capturarlo (cfr. Jn 10, 39).
¿Qué significa lo que dijo el Buen Pastor para incomodar tanto a los jefes del pueblo?
A estas alturas del Evangelio Jesús ya ha expulsado a los vendedores del Templo (Jn 2, 13ss), y después de este pasaje san Juan presenta el de la Dedicación del Templo; es probable pues que Jesús haya dicho este enigma o proverbio en el Templo o sus alrededores cercanos. Por eso es importante cuando dice: “el que no entra por la puerta del redil”. La palabra habitual griega para referirse a redil es “épaulis”5, mientras que aquí el Evangelista usa “aulee”, que de ordinario designa el patio contiguo a un edificio. En la Biblia griega llamada de los LXX se utiliza 177 veces el segundo concepto, y de esas 115 refiriéndose al patio de la tienda de la reunión o del templo6. Esto hace sugerir que este concepto, más que redil en sentido literal, se refiera al patio del Templo, donde se reunían los israelitas. Es decir, Jesús quiere sacar a los israelitas del Templo como lugar de culto y enseñanza, pues éste se ha convertido en un lugar de opresión, y esto lo hacen sus dirigentes en nombre de Dios, esto es lo que provocará su ira y les llevará a tomar la decisión de matar a el Buen Pastor. Es un enigma provocador y brusco el que ha pronunciado. ¿qué me cuestiona Dios en mi forma de vida?
Las ovejas están encerradas para ser explotadas y oprimidas, e incluso asesinadas por “los ladrones y bandidos” que el Buen Pastor denuncia. Esa prisión es imagen de toda idolatría que aprisiona al hombre y no lo deja ser libre, de ese deseo de poder que lleva a poner fin a la vida del ser humano, dígase drogas o violencia, corrupción, tráfico de personas y órganos, etc. ¿Quiénes ganan a través de esta pandemia especulando con el dolor? Este momento de crisis pondrá a prueba no solo a las instituciones, sino a las personas, pues detrás de las instituciones hay personas concretas. Algunas mostrarán su fragilidad en la que se encuentran por la negligencia y la corrupción, otras por el contrario, se fortalecerán por el ejercicio de personas virtuosas que han obrado con recta conciencia, esa que abre la puerta al Buen Pastor cuando se actúa en verdad y con amor, sin buscar egoístamente solamente el propio bien olvidando el bien común. Este debe ser un tiempo de purificación para todos. No seamos irresponsables y negligentes frente a las medidas de seguridad que se nos piden; ya empezamos a ver en algunas ciudades de nuestra patria los problemas en los hospitales saturados de infectados; acatemos las disposiciones de las autoridades para bien de todos.
¿Cómo saldremos de esta situación? Dice el texto evangélico que el Buen Pastor “conduce o saca“ fuera a las ovejas. El concepto griego que se utiliza es “exagõ”, verbo que se usa en Hch (7, 36.40; 13, 17) y Hbr (8, 9) para recordar que Dios y Moisés sacaron al pueblo de Israel de la tierra de Egipto, lugar de esclavitud y muerte; así ahora el Buen Pastor es el nuevo Moisés libertador que no soporta ver al ser humano en recintos de esclavitud y de muerte. Jesús no sacar al ser humano de un recinto de esclavitud y muerte para llevarlo a otro igual o peor, sino para que tenga libertad; libertad en hebreo significa lugar amplio. Entrar y salir de las ovejas significa una libertad estable y duradera.
¿Cuáles podrían ser los grandes recintos peligrosos de los que el Buen Pastor nos quiere sacar? Tal vez una práctica religiosa que no es auténtica, sin compromiso social; una falsa imagen de Dios como un juez riguroso, olvidando que es nuestro Padre amoroso; los ídolos, como el deseo desmedido de hacer dinero, lograr el éxito a cualquier precio o hacer carrera de ese mismo modo; los vicios; la corrupción moral; el poder que pretende justificar todo. Una de los grandes peligros en estos días sería el hacer de la crisis una oportunidad, la historia lo ha visto: préstamos con tasas de usura, inversiones para lavar dinero, mayor corrupción, mayor tráfico de drogas, armas, de seres humanos7.
Hay otros peligros de recintos muy personales de los cuales nos quiere sacar el Buen Pastor, por ejemplo, los remordimientos; estos nos impiden mirar adelante. Cuando Jesús se encuentra con las personas que han pecado les envía en paz y con la orden de no volver a pecar, de no cometer otra vez el mismo error, de estar alegres y sin remordimientos pero sí arrepentidos. O el rencor, que nos detiene en el pasado y nos impide mirar al futuro, hacia esos espacios amplios de vida en abundancia que el Buen pastor quiere darnos.
Los líderes de manera especial están llamados a conducir con sabiduría a quienes se les han confiado, buscando formas de cuidar la vida en todas sus dimensiones. Si no participamos con responsabilidad no podrá haber una sana democracia. Respetemos la forma dolorosa en que cada persona enfrenta estos días, no sabemos cuáles son las prisiones de cada uno, de lo que sí estamos ciertos es que Dios nos quiere libres, viviendo con dignidad y libertad. Oremos por los hermanos confinados en las prisiones, por sus víctimas, por sus familias; por todas esas situaciones que parecen callejón sin salida.
Es tradición orar por las vocaciones sacerdotales y religiosas en este día, hagámoslo con fe. Que estos días difíciles renueven nuestra forma de ser Iglesia según el corazón del Buen Pastor.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes
Capilla San Felipe de Jesús,
Santiago de Querétaro, Qro. México, 3 de Mayo 2020
- De Sousa Santos, Boaventura; La cruel pedagogía del virus. Buenos Aires 2020, p. 20. Libro digital PDF. ↩︎
- Martínez, Óscar-Martínez, Juan José; El niño de Hollywood. Cómo Estados Unidos y El Salvador moldearon a un sicario de la mara salvatrucha 13. México 2018, p. 17. ↩︎
- Pan-deemos -on: que abarca al pueblo entero; común, vulgar; público; carnal [el amor]. ↩︎
- León-Dufour, Xavier; Lectura del Evangelio de Juan. Jn 5-12, Vol. II. Salamanca 1995, p, 283. ↩︎
- Así en Nm 32, 16.24.36; Is 65, 10. ↩︎
- León-Dufour, Xavier, p. 285. ↩︎
- Speranza, Fausta; Intervista con Antonio Nicaso. Evitare che la pandemia sia un’opportunità per le mafie. En L’Osservatore Romano, lunedì-martedì 27-28 aprile 2020, p. 2. ↩︎