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El mundo entero ha contemplado la barbarie
Después de todos los horrores que contempló la humanidad entera en la Segunda Guerra mundial se hicieron esfuerzos y se crearon instituciones para que nunca más volviera a suceder masacre alguna. De estos esfuerzos surgió la “Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio”, luego de que la Organización de las Naciones Unidas en Asamblea General y por su Resolución 96 (I) del 11 de diciembre de 1946 declaró “que el genocidio es un delito internacional contrario al espíritu y a los fines de las Naciones Unidas y que el mundo civilizado condena”; de este modo la Convención fue adoptada y abierta a la firma y ratificación, o adhesión, por la Asamblea General en su resolución 260 A (III), del 9 de diciembre de 1948. Entró en vigor el 12 de enero de 1951.
En su Artículo II la Convención afirma:
“En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpretados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: a) Matanza de miembros del grupo; b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
El genocidio es pues entendido como algo que requiere tres elementos: uno material (un acto específico de los que se mencionan), uno moral (que haya una intención) y un tercero: que tenga un objetivo específico (un grupo nacional, étnico, racial o religioso).
El “Pontificio Consejo para el diálogo Interreligioso” ha denunciado “la dramática situación de los cristianos, de los yasidies y de las otras comunidades religiosas y étnicas numéricamente minoritarias en Irak” y sin decirlo expresamente ha declarado que es un genocidio el que está cometiendo el llamado “califato” o “Estado Islámico” restaurado en Irak y Siria, en donde las horrendas imágenes que circulan viralmente en Internet han estremecido al mundo entero. ¿Qué abusos denuncia el Pontificio Consejo? Los que se enumeran como características de un genocidio: “la práctica execrable de la decapitación, la crucifixión y de colgar cadáveres en las plazas públicas; el éxodo […] la expulsión forzada de decenas de miles de personas, incluso niños, de ancianos, de mujeres embarazadas y de enfermos […], la imposición de la práctica salvaje de la infibulación, etc., (primer elemento). El segundo elemento, el moral, creemos que también se da, por eso el Pontificio Consejo afirma que hay intenciones específicas que se traducen en crímenes horrendos, como “la destrucción del patrimonio religioso-cultural cristiano de valor inestimable; la violencia abyecta con el fin de aterrorizar a las personas y obligarlas a rendirse o a huir”. El tercer elemento aparece claramente cuando el Pontificio Consejo denuncia “la masacre de personas por el solo motivo de su profesión religiosa” y “la elección impuesta a los cristianos y a los yasidíes entre la conversión al Islam, el pago de un tributo (jizya) o el éxodo”; es claro que hay motivos de odio por la religión y la etnia.
Por todo esto el Consejo para el diálogo interreligioso “exige una toma de posición clara y valiente por parte de los responsables religiosos, incluso musulmanes, de personas comprometidas con el diálogo interreligioso y de todas las personas de buena voluntad” así como el que “todos deben ser unánimes en condenar sin ambigüedad alguna estos crímenes y denunciar la invocación de la religión para justificarlos”. La razón de esto que exige lo expresa de manera contundente: “De lo contrario, ¿qué credibilidad tendrán las religiones, sus seguidores y sus jefes?”.
El Papa Francisco ha pedido lo mismo en una Carta dirigida al Secretario General de la ONU, además de la intervención de la Comunidad Internacional “a través de las normas y de los mecanismos del derecho internacional? ¿Tú y yo, qué haremos?
Filiberto Cruz Reyes
17 de Agosto de 2014
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Los primeros días de un Estado
Cuando la ONU realizó la votación en que se aprobaba la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y el otro palestino el 29 de noviembre de 1947, el evento fue festejado con gran júbilo por los hebreos en Palestina. Ben-Gurión, Presidente de la Agencia Judía escribió en sus memorias: “No pude bailar ni cantar aquella noche. Miraba a los otros que danzaban de felicidad, y no alcanzaba a no pensar que la guerra estaba ya ahí esperándolos”. Y efectivamente, se desencadenó una guerra árabe-israelí en una doble vertiente. La primera, una verdadera guerra civil que inició a finales de noviembre de 1947 y duró hasta el 14 de mayo de 1948, fecha en que sale de Palestina el ejército inglés al terminar el Mandato. La otra, fue una guerra al estilo convencional que inició el 15 de mayo de 1948, día en que se proclamó la independencia de Israel en base a la Resolución 181 de la ONU. El Estado naciente hizo frente a los que se oponían a su nacimiento: Siria, Egipto, Jordania, Líbano e Irak. Además de algunos contingentes que provenían de Yemen y Arabia Saudita. Entre noviembre del ’47 y mayo del ’48 Israel había constituido un ejército de alrededor de 15 000 efectivos y se le dio la tarea de custodiar las fronteras nacientes y los asentamientos de los hebreos en territorio palestino. Esto provocó muertes de un lado y otro.
Como Presidente del nuevo Estado fue nombrado Caín Weizmann y, Jefe de Gobierno David Ben-Gurión. Después de la proclamación de independencia el nuevo Estado fue reconocido inmediatamente tanto por Estados Unidos, como por la Unión Soviética.
La ONU negoció una tregua que entró en vigor el 11 de Junio del mismo año. Israel, violando el acuerdo, compró armamento a Checoslovaquia y también equipo estadounidense, así, al reiniciar la guerra el día 18 del mismo mes pudo de manera relativamente fácil dominar a los contrarios que además por divisiones internas no se ponía de acuerdo para coordinar sus acciones. De las ciudades árabes ocupadas en esos días destaca la de Lydda, de la cual se calcula fueron expulsados unos 70 000 palestinos hacia la ciudad de Ramallah; durante el viaje murieron innumerables personas de cansancio, hambre y sed, sobre todo ancianos y niños. El 18 de julio siguiente inició una segunda tregua, mientras tanto el delegado de la ONU, Folke Bernadotte, propuso un plan para conseguir la paz; murió asesinado por sionistas del Lehi ( acrónimo en hebreo de Luchadores por la libertad de Israel).
Con la intervención de los Estados Unidos y la ONU se llega a un acuerdo para terminar el conflicto entre Israel y Egipto el 24 de febrero de 1949, mismo que servirá de modelo para luego hacer lo propio con Siria, Líbano y Jordania y se definieron los límites territoriales, al menos hasta 1967.
Consecuencia de esta guerra fue, entre otras, el que muchos palestinos salieron de sus ciudades en calidad de refugiados a los países limítrofes. Los judíos hablan de cerca de 500 000 personas; las versiones palestinas hablan de un millón de personas; historiadores contemporáneos dicen que fueron entre 700 y 800 mil los desplazados; el cómo fue posible esto en tan pocos días es algo que todavía se discute.
Son muchos los motivos para que existan odios y rencores, lo cierto es, como dice el Papa Francisco, que construir la paz es algo difícil, pero vivir sin ella, un tormento. Oremos por la paz.
Filiberto Cruz Reyes
10 de agosto de 2014
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El nacimiento de un Estado
En medio de guerras nace el Estado de Israel. Como consecuencia del reacomodo geopolítico después de la primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano pierde el control que tenía sobre Palestina, misma que queda sometida al control del Mandato Británico, que le fue otorgado por la Sociedad de Naciones, institución que buscaba solucionar conflictos y promover la paz entre las naciones.
Palestinos y hebreos habitaban la misma tierra. Sin embargo al inicio de los años 30 y teniendo su culmen en 1936 se suscitaron una serie de conflictos entre árabes y judíos, éstos habían emigrado a Palestina en gran número durante los últimos años y esto fue considerado por los árabes como algo ilegal. En 1936 el Gobierno Inglés instituyó una Comisión, conocida como Peel por su Presidente, que conociera del asunto, luego un año después, en 1937 rindió un informe. Entre otras cosas proponía que terminara el Mandato Británico y que Palestina se dividiera en dos partes: una para palestinos y otra para judíos. El territorio del Estado de Palestina consistiría en el 75% del territorio, el Estado Hebreo tendría el 20% (Galilea y una parte de la costa) y Jerusalén, Belén y sus alrededores permanecerían bajo el dominio Inglés. Ninguna de las dos partes estuvo de acuerdo, los árabes no cederían un solo centímetro de lo que consideraban tierra sagrada del Islam. Los judíos no aceptaban que el territorio que se les proponía fuera tan pequeño. El informe de la Comisión Peel contemplaba además al mismo tiempo que la partición del territorio, la transferencia de personas de un territorio a otro, y argumentaba que se podría hacer, pues ya la historia entonces más o menos reciente lo atestiguaba como algo posible: la transferencia obligada de 1 300 000 griegos de Asia Menor a Tesalia y Macedonia y de 400 000 turcos en la dirección contraria. Eso se había realizado en 18 meses para mejorar las relaciones entre Grecia y Turquía. Decían además que las personas árabes a transferir de los territorios controlados por judíos eran aproximadamente 300 000.
Sin embargo, los líderes del movimiento sionista empezaron a pensar de un modo distinto, movidos entre otras cosas por el movimiento antisemita que ya se originaba en Europa, de modo especial en la Alemania nazista. David Ben-Gurión, presidente de la Agencia Judía para Israel y Caín Weizmann fueron los promotores de aceptar la partición, cosa que otros líderes, entre ellos Zeev Jabotinsky, no aceptaban. Éste también criticó la esperanza de Ben-Gurión de que este pequeño Estado fuera el trampolín para una posterior expansión del mismo.
Mientras tanto los conflictos crecían: dos organizaciones clandestinas sionistas, la Haganah (la defensa) e Irgún (Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel) realizaban frecuentes atentados contra los ocupantes ingleses; entre otros el atentado con dinamita al Hotel Rey David, sede del cuartel general y administrativo del Mandato Británico, llevado a cabo por Irgún el 22 de Julio de 1946, en el que murieron 91 personas, esto como represalia por algunas acciones realizadas por los ingleses en contra de los judíos.
Entre otras cosas esto hizo que el gobierno británico en febrero de 1947 tomara la decisión de renunciar al Mandato sobre Palestina y dejar las cosas en manos de las Naciones Unidas; el 2 de agosto del mismo año el Parlamento Inglés en sesión especial llevó a cabo tal decisión. La ONU, en la Asamblea general de abril-mayo del mismo año, nombró una Comisión (Comité Especial para Palestina) que conociera la situación, compuesta por 11 países: Holanda, Suecia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Uruguay, Irán, Canadá, Australia, India, Perú y Guatemala; su presidente fue el jurista Emil Sandstrom. La Comisión presentó un informe el 1º de Septiembre de 1947.
Después de hacer modificaciones a la antigua propuesta de división (Israel tendría ahora el 55% del territorio) se llevó a cabo la votación en la ONU el día 29 de noviembre de 1947: 33 países votaron a favor de la partición del territorio, 13 países árabes se opusieron (y no reconocieron algún valor a la decisión) y hubo 10 abstenciones, entre ellas la de Inglaterra. La Resolución 181 de la ONU trató el tema. Eran las bases para el nuevo Estado de Israel. Oremos por la paz.
Filiberto Cruz Reyes
3 de Agosto de 2014
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De las primeras consecuencias del autoproclamado Califato
A la muerte de Mahoma, fundador del islamismo, no dejó sucesor; entonces sus seguidores se dividieron en dos posturas: los que consideraban que el sucesor tendría que ser por descendencia familiar y los que propugnaban una postura en la que el líder tendría que ser el Califa (que significa “sucesor”). De las dos posturas surgieron sendos grupos: los sunitas que proponían el califato, y los chiítas, que defendían la sucesión en línea de familia.
Califato significa pues tanto el proceso de elección del líder, en este caso religioso y político, de los musulmanes en todo el mundo; así como el sistema de gobierno. El último califato histórico fue el del Imperio otomano que vio su fin en 1924.
En días recientes un grupo de extremistas sunitas muy activos en Siria e Irak autodenominados Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés) abreviaron su nombre a simplemente “Estado Islámico” y también el 29 de Junio pasado proclamaron la creación de un Califato, que comprendería por ahora territorios de Siria e Irak. Proclamaron como Califa a Abu Bakr Al Baghdadi, llamado de ahora en adelante Califa Ibrahim.
Una de las características del Califato es que se rige con estricta interpretación que el grupo tiene de la ley islámica. El régimen de Ibrahim ha emanado diversas disposiciones referentes a las mujeres: deben darse las jóvenes vírgenes en esposas a los yihadistas, ha impuesto la segregación de los sexos en las Universidades, y la más terrible en los últimos días: ha pedido la infibulación para todas las mujeres del Califato, incluidas las niñas, aduciendo para la brutal disposición inexistentes motivaciones religiosas. Este régimen ha dado órdenes precisas de aplicar estas leyes bárbaras e irracionales haciendo referencia especialmente a dos ciudades bastión del cristianismo: Aleppo, en Siria y, Mosul en Irak.
Según datos de la UNICEF más de 130 millones de niñas y mujeres adultas han sido sometidas a mutilaciones genitales. Y Según fuentes de la ONU en los próximos diez años otros 30 millones de niñas están en riesgo de sufrir el mismo suplicio. Somalia, Guinea y Yibuti son los países donde la infibulación está más difundida, en donde 9 de cada diez mujeres de entre 15 y 49 años la sufren. También datos de la UNICEF en países como Chad, Gambia, Mali, Senegal, Sudán, Yemen e incluso en algunas zonas de Egipto la infibulación sería una práctica muy difundida.
Opacado el conflicto en Siria por el actual entre palestinos e israelíes, sigue reportando víctimas inocentes todos los días. Según datos no oficiales, en los últimos tres años y medio en Siria han muerto más de 170 000 personas. Por si esto no bastara, la Organización Mundial de la Salud ha dado a conocer que 36 niños de Siria han sido víctimas de la poliomielitis y 800 000 están en riesgo de contraerla porque viven en zonas donde la guerra hace imposible realizar las vacunaciones.
En pleno siglo XXI seguimos padeciendo esas guerras inexplicables que devastan sobre todo a los más pobres. Cada régimen será juzgado por sus leyes y por la forma en que las ejercen, por acción o por omisión.
Los Romanos Pontífices han insistido en los últimos años en que el nuevo nombre de la paz es la justicia, y que la paz es una, o es de todos o de nadie. Esto debería movernos a no permanecer indiferentes: una oración, una carta a las Embajadas podrían ser la diferencia, pequeña pero efectiva.
Filiberto Cruz Reyes
27 de Julio de 2014
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Los frutos del olivo
Apenas el 25 de Mayo próximo pasado durante su viaje a Tierra Santa, durante la oración del Regina Coeli en Belén, el Papa Francisco pronunció las siguientes palabras: “Señor Presidente Mahmoud Abbas, en este lugar donde nació el Príncipe de la paz, deseo invitarle a usted y al Señor Presidente Shimon Peres, a que elevemos juntos una intensa oración pidiendo a Dios el don de la paz. Ofrezco la posibilidad de acoger este encuentro de oración en mi casa, en el Vaticano”. Ambos Presidentes aceptaron la invitación y de este modo el día 8 de Junio se llevó a cabo lo que el Papá llamo: “Invocación por la paz”. Los Presidentes, el Patriarca Bartolomé de Constantinopla jefe de la Iglesia ortodoxa y el Papa oraron juntos. Al inicio del acontecimiento el Papa decía:
“Gracias desde el fondo de mi corazón por haber aceptado mi invitación a venir aquí para implorar de Dios, juntos, el don de la paz. Espero que este encuentro sea un camino en busca de lo que une, para superar lo que divide”.
El día 12 Junio tres jóvenes israelíes fueron secuestrados y el 30 del mismo mes fueron encontrados muertos. El gobierno de Netanyahu atribuye este horrendo hecho al partido Hamas de inspiración socialista y uno de los dos principales movimientos político-militares de Palestina; el otro es Al Fataha. Días después un joven palestino de Shufat, barrio de Jerusalén fue secuestrado y quemado vivo por extremistas de Israel. Crímenes tan horrendos el uno como el otro. El asesinato de los tres jóvenes ha sido considerado por Israel como casus belli (caso de guerra) y es lo que ha desencadenado este conflicto armado que parece no tener fin. Este ancestral conflicto parece eterno y es complejo desde cualquier punto de vista, cualquier pronunciamiento es tomado por uno u otro bando como en contra propia y a favor del otro. Por una parte, Israel posee uno de los ejércitos más poderosos del mundo que cuentan con armamento sofisticado y poderosa economía; por el otro, los palestinos radicales utilizan un terrorismo constante, sin gran potencial bélico, que más que muertes produce pánico e incertidumbre entre los judíos, utilizan propaganda ideológica que invita a los habitantes a no huir de los lugares que los judíos anuncian serán bombardeados, para convertirse en escudo humano; lo cierto es que no hay muchas opciones y hasta ahora la mayor parte de los muertos son palestinos. El conflicto parece un laberinto sin salida luego de que la mediación de los Estados Unidos fracasara.
El mismo día que el Papa invitara a los Presidentes terminó su intervención diciendo: “Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla. Y todos tenemos el deber, especialmente los que están al servicio de sus pueblos, de ser instrumentos y constructores de la paz, sobre todo con la oración.
Construir la paz es difícil, pero vivir sin ella es un tormento. Los hombres y mujeres de esta tierra y de todo el mundo nos piden presentar a Dios sus anhelos de paz”.
Ese tormento del que hablaba el Papa es ahora más evidente que nunca.
Al terminar la “Invocación por la paz” en el Vaticano, los cuatro grandes líderes plantaron juntos un olivo signo imperecedero del común deseo de paz entre los pueblos de Palestina e Israel. Dice el Papa que hay que orar, pues la oración siempre da frutos de paz, a veces lentamente, imperceptible casi como lo que tarda un pequeño olivo en dar frutos. El aceite en la Biblia significa entre otras cosas la alegría. Oremos por estos dos pueblos para que cese la barbarie humana o tan inhumana como la que se vive también en los últimos años en nuestra Patria.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes
20 de Julio de 2014
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A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva
A mi abuela Leonor en su cumpleaños 97
y a la memoria de mi abuelo Alfonso
La Conferencia Regional sobre Migración “es uno de los resultados concretos de la Cumbre de Presidentes denominada Tuxtla II , efectuada en febrero de 1996” y está conformada actualmente por: Belice, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana; y tiene además como países observadores a: Argentina, Colombia, Ecuador, Jamaica y Perú (http://www.crmsv.org/Descripcion.htm). El día 30 del mes pasado publicó una Declaración Extraordinaria (http://www.crmsv.org/ReunionesCRM_GRCM.htm) en el marco de la XIX Conferencia Regional sobre Migración, realizada en Managua, Nicaragua; en donde afirman que el “creciente número de niñas, niños y adolescentes que migran de manera irregular constituye un reto significativo en materia de protección humanitaria y aplicación de la ley en nuestra región”. A ello Obispos de Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala y Honduras saludaron el día 10 del presente con una Declaración Conjunta (http://www.cem.org.mx/contenido/419-cem-declaracion-obispos-eua-guatemala-honduras-mexico-salvador.html) en la que ven con esperanza el reconocimiento que los países miembros de dicha Conferencia hacen de la corresponsabilidad que existe frente al desafío de la migración infantil y el compromiso hecho para implementar medidas integrales y articuladas para garantizar el interés superior del niño y adolescente, así como la unidad familiar.
El tema de la migración no es nuevo para los cristianos. Ya en la Primera Carta de Pedro se lee: “Los exhorto como a expatriados y extranjeros…” (2, 11). Este tema fue puesto en el centro de la atención mundial cuando el Papa Francisco acudió a la Isla italiana de Lampedusa en su primer viaje oficial fuera de Roma luego de su elección, fue el 8 de junio del año pasado; se acaba de cumplir un año. Dicha isla es el lugar por donde arriban miles de migrantes venidos del norte de África. Allí condenó la “globalización de la indiferencia” y exhortó a un “despertar de las conciencias”.
En esta Carta del Apóstol Pedro aparecen varias veces los conceptos griegos de pároikos (expatriado) y oikós (familia). El primero denota al extraño, al extranjero, al forastero, al “otro”. El segundo tiene connotaciones de hogar, de sitio donde uno se encuentra a gusto y está encajado, del lugar adecuado donde nos encontramos bien. Así, el primer concepto señala a la persona desplazada y que se encuentra fuera de su lugar, al forastero o extranjero que despierta curiosidad o sospecha. En el mundo romano antiguo se expresó esta condición con el concepto peregrinus. Tanto en el ambiente griego como en el romano eran conceptos que expresaban una condición social y jurídica muy precisa, en la que se era excluido de muchas áreas de la vida, lo que hoy Francisco llama la “cultura del descarte”. El pároikos estaba por debajo de los ciudadanos de pleno derecho (politai) y por encima de los extranjeros (xénoi), los libertos y los esclavos. En general, el peregrinus no tenía derechos políticos, no podía participar en las asambleas populares y quedaban excluidos del servicio militar, no podía hacer testamento, no podía ser heredero de un ciudadano romano, etc.
En torno al tema de la migración giran muchos otros de gran trascendencia: las transnacionales, la explotación inmisericorde de los recursos naturales, el tráfico de armas y personas, la trata de personas, el desempleo, la ingerencia, el reclutamiento de niños y jóvenes para actividades delictivas, los hoy casi olvidados “capitales golondrinos”, la falta de programas de desarrollo social, etc.
El cristiano y todo ser humano no puede ser indiferente frente al “otro”, no podemos olvidar que todos llevamos la misma condición de “extranjeros” en esta tierra, vamos de paso, a veces se nos olvida esto y desconocemos al otro como hermano; habrá muchas razones para explicar la situación actual de México pero una de ellas es esta: hemos olvidado que somos hermanos. Que la Virgen de Guadalupe a quien en estos días nuestra diócesis se encamina a ver en su casa nos lo recuerde y ayude a vivirlo. Necesitamos construir casas o albergues para los migrantes.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes
13 de Julio de 2014
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El Instrumentum laboris del próximo Sínodo de los Obispos
El 26 de Junio próximo pasado y luego de 8 meses de haber aparecido el Documento preparatorio (Lineamenta: Líneas de orientación) del Sínodo de los Obispos para su III Asamblea General Extraordinaria, con el tema “Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización”, fue presentado el Instrumentum laboris (Instrumento de trabajo) del mismo Sínodo. Este documento ««servirá como base y punto de referencia durante la discusión sinodal. Este “documento de trabajo”, aunque esté publicado, es sólo un texto provisional que será objeto de discusión durante el Sínodo. El documento no es un borrador de las conclusiones finales, sino sólo un texto destinado a focalizar la discusión sobre el tema sinodal. Después de haber sido sometido al control del Santo Padre y de haber sido aprobado por él, el documento es traducido a las principales lenguas y enviado a los Obispos y a aquellos miembros que participarán en la Asamblea General. A veces el Santo Padre ha permitido que el texto fuese publicado y tuviese, por lo tanto, una mayor difusión: por ejemplo, a partir de 1983, esto ha ocurrido en el caso del Instrumentum laboris de determinadas Asambleas Sinodales. Desde 1983 el Instrumentum laboris de cada Asamblea Sinodal ha sido dado a conocer para recibir la más amplia circulación. Los delegados episcopales y los otros miembros leen el documento para conocer los contenidos que luego serán discutidos durante la asamblea sinodal»[1].
Este Instrumentum laboris es el resultado entre otras cosas de la encuesta de 39 preguntas que incluían los Lineamenta. Es el resultado también de numerosas reuniones de expertos en el tema y sobre todo ha estado precedido por la oración a la cual el Papa convocó en las Basílicas dedicadas a la Sagrada Familia en Nazaret, Loreto y Barcelona. Es un documento hecho desde la fe, no es un mero estudio sociológico, aunque esta ciencia no está excluida; no hay que perder de vista que es parte de un proceso que hay que observar atentamente y comprender sin mutilaciones o descontextualizaciones, las preguntas no fueron una especie de referéndum, sino ejercicio sinodal (del griego sin: con y odos: camino); el Sínodo se desarrollará en Roma y de acuerdo a los Lineamenta: «el Santo Padre ha decidido establecer para el Sínodo de los Obispos un itinerario de trabajo en dos etapas: la primera, la Asamblea General Extraordinaria del 2014, ordenada a delinear el “status quaestionis” y a recoger testimonios y propuestas de los Obispos para anunciar y vivir de manera creíble el Evangelio de la familia; la segunda, la Asamblea General Ordinaria del 2015, para buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana y de la familia.» (n. I, a).
El Documento presentado se divide en tres partes al igual que el Documento preparatorio y afronta las situaciones actuales con un espíritu renovado, por ejemplo cuando afirma que respecto de quien solicita el matrimonio habría que “proponer, no imponer; acompañar, no presionar; invitar, no expulsar; despertar inquietud, nunca desilusionar (n. 109). Si buscamos cosas que no prende el Sínodo podríamos quedar desilusionados, pero una cosa es segura, si leemos completo el Documento no nos desilusionará.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes
6 de Julio de 2014
[1]http://www.vatican.va/news_services/press/documentazione/documents/sinodo/sinodo_documentazione-generale_sp.html#II%20NOTAS%20SOBRE%20EL%20PROCESO%20SINODAL
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La victoria que vence al mundo: nuestra fe
A Mons. Rogelio Cabrera, Arzobispo de Monterrey
Celebramos hoy el Domingo de Pascua de Resurrección; la Iglesia ha llamado Pascua también a la Navidad. Esto en razón de un único acontecimiento: Jesucristo. La Navidad celebra el misterio de su Encarnación, mientras que el segundo momento celebra su Resurrección después de su Pasión y muerte. Uno de los hilos conductores de este misterio es el de la humillación; al hacerse hombre sin dejar de ser Dios, el Verbo, dice san Pablo: “siendo rico, por ustedes se hizo pobre a fin de que se enriquecieran con su pobreza” (2 Cor 8, 9). La misma idea la expresa en otro texto: “se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2, 8). Esto deriva en lo que san Pablo afirma enseguida: “Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre” (Flp 2, 9), es decir, el título de “Señor”, lo que hace referencia no sólo a la obra por excelencia del poder de Dios: la Resurrección de su Hijo, sino al poder, o mejor dicho a la “autoridad” que le confiere.
Nuestras palabras “autor” y “autoridad” derivan del verbo latino “augeo”, que hacen referencia a: acrecentar; enaltecer, enriquecer; crecer; es decir, el autor es quien hace crecer, es el fundador, promotor, consejero, sostenedor; es quien hacer ser más; autoritario o autoritarismo, por lo tanto hace referencia a quien se impone por la fuerza anulando cualquier oposición y se llega al despotismo de la tiranía y del absolutismo. Jesucristo es el Señor porque ha obedecido (ob: por o a causa de + audio: escuchar, oír), ha escuchado al Padre y eso le ha llevado a ofrecer incluso su vida; no es que al Padre le haya gustado, y mucho menos querido, la muerte de su Hijo, por eso le devuelve lo que le fue arrebatado: la vida; en la resurrección se cumple lo que dice el Salmo: “Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término” (20, 5). Aquí el misterio del amor de Dios: hace justicia sin condenar a los culpables, le devuelve con creces lo que al Hijo le fue arrebatado y por intercesión de él no condena a los que se la arrebataron. Frente a los callejones sin salida de la existencia humana Dios abre nuevos caminos como abrió el mar Rojo.
Cuando el ser humano se pervierte y pone precio a la vida de su hermano (así como Judas entregó a Jesús por 30 monedas de plata), surgen como en cascada otra serie de atropellos: traiciones y desesperación hasta el suicidio (Judas), cobardías para cumplir con el deber (Pilato), cobardías para correr el riego de rescatar al hermano (Pedro), decisiones en que se involucra a terceros (la multitud: “que caiga su sangre sobre nuestros hijos”), búsqueda de testigos falsos (sumos sacerdotes y Sanedrín), etc., y frente a todo esto está siempre latente la tentación de la violencia (uno de los que acompañaban a Jesús sacó la espada e hirió al siervo del Sumo sacerdote. Todas estas escenas la presenta el Evangelio de la Pasión según san Mateo, mismo que leímos hace ocho días en el Domingo de Ramos. Podríamos leerlas hoy en cualquier diario o medio de comunicación, la pasión de Cristo es la pasión del mundo, por eso el evangelio sigue siendo actual: el ser humano necesita ser liberado del pecado y de la muerte. Cuando la autoridad se entiende sólo como poder, y éste sin amor, termina siempre poniendo precio a las personas y al final las aniquila lentamente o de una sola vez.
Mucho se ha dicho sobre la frase de Jesucristo: “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (cfr. Mt 22, 21) cuando es interrogado sobre la licitud o no de que los judíos pagaran impuestos a Roma. Jesús afirma esto después de haber preguntado de quién era la imagen y la inscripción que la moneda llevaba, a lo que le contestan “del César”. En efecto, ciertas monedas llevaban la imagen de César y su madre con atributos divinos, la inscripción decía: “TI (berius) CAESAR DIVI AUG(usti) F(ilius) AUGUSTUS (“Tiberio Cesar, hijo del divino Augusto”), y sobre el otro lado PONTIFEX MAXIMUS (DEBERGÉ, PIERRE; Inchiesta sul potere. Approccio biblico e teologico. Paoline, Milano 2000, p. 38). Lo que aquí está en juego no es tanto la división entre el Estado y la Religión (Iglesia en este caso), sino la pretensión de divinizar el poder, pero sin Dios, ese poder que pone precio a la vida del hermano y pretende lavarse las manos impunemente. El verdadero poder lo ha expresado Jesús como un servicio, ninguno de sus milagros lo hizo para beneficio propio o de su grupo, sino como un ejercicio de su autoridad para que el ser humano llegue a ser lo que está llamado a ser: imagen de Dios, del Dios vivo y que da la vida. Es fácil distinguir cuándo somos autoridad o autoritarios. La victoria nos la da nuestra fe en Cristo que padeció, murió y resucitó para rescatarnos de todo desvarío del pecado. Felices Pascuas de resurrección.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes Publicado en el semanario “Diócesis de Querétaro” del 20 de abril de 2014
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Querétaro en el mundo
La edición del día jueves 3 de abril del presente de L’Osservatore Romano, el periódico del Vaticano, presenta una breve nota en la que informa que Enrique “Kike” Plancarte, uno de los jefes de los Caballeros Templarios (el grupo delictivo nacido en Michoacán) fue abatido por la Marina “en el estado central de Querétaro, en las inmediaciones de un campo de fútbol en la ciudad de Colón, localidad en una zona semidesértica”. Ciertamente la noticia dio la vuelta al mundo en infinidad de medios de comunicación y en ese sentido no maravilla, lo curioso es que Querétaro salte de este modo a los medios.
Ciertamente son muchas más las cosas buenas que han visto la luz en nuestro Estado, sin embargo minimizar el hecho en nada cambia la realidad y no abona a la corrección del rumbo futuro, magnificarlo iría en detrimento de lo que ahora más necesitamos: esperanza y confianza en nosotros mismos y nuestras instituciones, mismas que se fortalecen en la transparencia. Necesitamos crecer en una educación de cuño humanista y sano patriotismo. En los grandes momentos de crisis y cambios históricos la educación juega un papel trascendental. En los albores de la lucha por la independencia de nuestra patria hubo grupos que propugnaban una educación que hundiera sus raíces en los clásicos griegos y romanos, lo que implicaba un fuerte sabor a Europa, y de manera especial a España; mientras que otros querían algo mucho más novedoso y diferente. Lo cierto es que no podemos negar ni nuestra historia ni los personajes que la han construido, así como las ideas que los han inspirado.
Querétaro se ha caracterizado por su historia humanista y católica, por hombres y mujeres que han forjado una identidad con estudio y trabajo. El original Colegio de San Francisco Javier, hoy sede de la facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro, vio como maestro a uno de los más grandes humanistas mexicanos: al jesuita michoacano Diego José Abad, quien enseñó Jurisprudencia y cultivó los más diversos saberes, como Teología, Filosofía, Matemáticas, Álgebra, Geografía, Hidrografía, Medicina, Crítica y Humanidades. Enseñó también en Zacatecas y San Ildefonso. Fue desterrado junto con sus hermanos jesuitas y partió para Italia en 1767, y murió en Bolonia el 30 de septiembre de 1779. Vio la luz por primera vez en Jiquilpan el primero de junio de 1727.
De sus obras la más célebre es sin duda “De Deo, Deoque homine heroica” (“Cantos Épicos a la Divinidad y Humanidad de Dios”), conocido también como Canto Heroico; esta obra escrita en un excelente latín desarrolla la forma del hexámetro tan usado por Virgilio, por lo que hay quien lo equipara a la altura del mismo. El poema tiene como centro al hombre y su capacidad racional que lo lleva a descubrir a Dios, su presencia, su poder y su amor. Estudia las normas que rigen al ser humano como ente social y moral, y las ciencias y la poesía lo encumbran.
Cuando el hombre pierde la noción del Creador entonces “Tropezamos con las sombras a la mitad del día” (Canto IX, 10. Citado en Fernández Valenzuela, Benjamín; Canto Noveno del “Poema Heroico”; Ábside. Revista de cultura mejicana, XXXIII. México 1969, p. 135). Una de las vías para la paz es la educación en lo humano, esa condición que a intervalos brilla o se oscurece, según nos orientemos o alejemos del Creador. En la nostalgia del exilio nuestro poeta recuerda las luciérnagas diciendo: “No padece que junto a sí se acreciente la noche; y así que ésta despliega sus ensombrecidas alas, él, oh maravilla, desnuda la vivísima antorcha que aloja en su párvulo seno, y su alada luminaria ahuyenta de los aires las tinieblas y pone espanto a las anochecidas sombras”. Estamos hechos por Dios para brillar, su misericordia nos enciende.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes Publicado en el semanario “Diócesis de Querétaro” del 6 de abril de 2014
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Francisco y Obama
Para Zita, por su testimonio de amor a la Iglesia
Este jueves 27 de marzo se llevó a cabo un encuentro histórico en el Vaticano entre el Papa Francisco y el Presidente de los Estados Unidos de América, Barack H. Obama, a quien recibió en audiencia.
Al llegar el Presidente Obama y su comitiva, fue recibido en el patio de san Dámaso por el Prefecto de la casa Pontificia, el Arzobispo Georg Gänswein, entre cuyas responsabilidades están las de “ordenar el servicio de antecámara y organizar las audiencias solemnes que Su Santidad concede a los Jefes de Estado, Presidentes de Gobierno, Ministros y otras personalidades eminentes, así como a los Embajadores que llegan al Vaticano para pre-sentar sus Cartas Credenciales”. Acto seguido el Papa le dio a Obama la bienvenida en la sala del Trono del Palacio Apostólico. Pasaron luego a la Biblioteca, en la que dio inicio un coloquio privado a través de dos intérpretes, mismo que duró 50 minutos. Posteriormente fueron presentados ante el Romano Pontífice los miembros de la delegación estadounidense, encabezada por el Secretario de Estado John Kerry. Al final se hizo el tradicional intercambio de regalos. El Presidente Obama regaló al Papa semillas de plantas provenientes de los jardines de la Casa Blanca, destinadas a ser plantadas en las Villas Pontificias de Castel Gandolfo, para celebrar que el Papa Francisco abrió al público este marzo el Jardín Barberini. Castel Gandolfo es frecuentado por los Papas como lugar de verano desde al menos el siglo XVII y es parte de las zonas extraterritoriales del Vaticano dentro de Italia. Las semillas estaban contenidas en una elegante caja azul, hecha con madera de la Basílica Santuario de la Asunción, en Baltimore, hoy también Catedral, cuya primera piedra la puso el Jesuita John Carroll, primer Obispo católico de Estados Unidos. Un regalo lleno de significado por la historia a la que hace ilusión, y por el futuro que augura.
El Papa por su parte, obsequió al Presidente Obama una copia de la Evangelii gaudium, así como un medallón que reproduce el proyecto original de Bernini para la columnata de san Pedro, y una pieza en bronce titulada “Solidaridad y paz”, del maestro Veroi (Cfr. L’Osservatore Romano, 28 de marzo de 2014, p. 1).
¿De qué hablaron los dos personajes durante 50 minutos? La Sala de Prensa de la Santa Sede lo expresa así: “han intercambiado pareceres sobre algunos temas concernientes a la actualidad internacional y se ha manifestado el deseo de que en las zonas de conflicto se respeten el derecho humanitario y el derecho internacional y se llegue a una solución negociada entre las partes interesadas […] En el contexto de las relaciones bilaterales y de la colaboración entre la Iglesia y el Estado, se han tratado cuestiones de relieve especial para la Iglesia en ese país, como el ejercicio de los derechos a la libertad religiosa, a la vida y a la objeción de conciencia y también se ha hablado de la reforma en materia de emigración. Por último, se ha expresado el compromiso común para la erradicación de la trata de seres humanos en el mundo”.
Las palabras precisas de Francisco no las sabemos, lo que sí sabemos es cómo pensaba el entonces Cardenal Bergolio, cuando enfrentaba la reconstrucción de una patria argentina salida de la tragedia del régimen militar (1976-1983): “se nos pide anchura de corazón; una mirada amplia que una el presente desde la memoria de las raíces y que se dirija al futuro, donde maduren los frutos de una obra […] una mirada que hace camino […] una mirada que se anima a alejarse de toda contemplación narcisista o de la compulsión posesiva de quien sólo busca el propio interés y, en lugar de servir a su patria, se sirve de ella” (CARDENAL JORGE M. BERGOGLIO, SJ; La nación por construir. Utopía, pensamiento y compromiso. Editorial Claretiana. Buenos Aires 20132, p. 17). En su momento lo decía como Cardenal y de su Patria, hoy lo dice como Romano Pontífice y todo el mundo, y estamos seguros que ahora piensa en Siria, Ucrania, en todo el mundo. Obama acertó con su regalo: si alguien ama y sabe de semillas es Francisco. Oremos y trabajemos para que este encuentro dé frutos abundantes de solidaridad y de paz, mismos que Francisco ofrece y espera de Obama recordándole que todo el mundo espera que ejercite el Premio Nobel de la Paz del que es portador, empezando en su patria, para la que el Papa ha pedido se respete la libertad religiosa, la vida y los derechos de los migrantes.
Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes