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  • La alegría que viene de Dios

    Son el Adviento y la Cuaresma tiempos de penitencia y el color morado de la liturgia lo indica. Los dos tiempos preparan otros tantos de alegría; el primero, la llamada desde antiguo Pascua de Navidad y el segundo, la Pascua de Resurrección. Ambos tiempos de penitencia contemplan un domingo llamado de la «Alegría»: el tercero de Adviento se llama en latín domingo del «gaudéte» («gózate») y, el cuarto de Cuaresma, el llamado domingo del «laetáre» («alégrate»). Ambos domingos inspiran su nombre en la antífona de entrada y las lecturas que se proclaman. El color litúrgico propio es el rosa, un morado atenuado, una penitencia que se diluye por porque es el tiempo propicio que Dios nos da para volver a él, en plabras del Papa Francisco en su nuevo documento “Evangelii gaudium”: “Éste es el momento para decirle a Jesucristo: «Señor, me he dejado engañar, de mil maneras escapé de tu amor, pero aquí estoy otra vez para renovar mi alianza contigo. Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores». ¡Nos hace tanto bien volver a Él cuando nos hemos perdido!” (n. 3).

    El mismo Papa afirma en el documento citado: “Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras” (n. 6), y él sabe de lo que habla. Vivió bajo el régimen militar por el que atravesó Argentina (1976-1983), y lo hizo de un modo activo a favor de los perseguidos a muerte por el régimen, de ello dan cuenta diversos textos de reciente aparición. Enfrentó no sólo el ataque desde el exterior de la Iglesia, sino lo triste y complicado de la colaboración con el régimen de algunos hombres de Iglesia, como el tristemente conocido caso del Padre Christian Von Wernich, ex capellán de la policía de Buenos Aires, condenado a prisión en 2007, y respecto al cual afirmó en un comunicado de la Arquidiócesis de Buenos Aires: “Oramos por él, para que Dios lo asista y le de la gracia necesaria para comprender y respetar el daño provocado. El dolor que nos provoca la participación de un sacerdote en delitos gravísimos necesita de una reconciliación. Argentina debe liberarse tanto de la impunidad, como del odio y del rencor[1].

    Al asomarnos un poco a lo que el Papa Francisco conoce de la debilidad del ser humano y su condición débil y pecadora, podemos tal vez comprender mejor lo que afirma en la Exhortación Evangelii Gaudium: “Insisto una vez más: Dios no se cansa nunca de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de acudir a su misericordia. Aquel que nos invitó a perdonar «setenta veces siete» (Mt 18,22) nos da ejemplo: Él perdona setenta veces siete. Nos vuelve a cargar sobre sus hombros una y otra vez. Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga este amor infinito e inquebrantable” (n. 3).

    De la alegría y coraje para vivir el Evangelio en la historia al estilo de Francisco, dan testimonio quienes salvaron la vida gracias a su intervención en pleno régimen militar Argentino, entre otros el sindicalista uruguayo Gonzalo Mosca: “Me he preguntado siempre si Bergoglio era consciente del riesgo que asumía. Si os hubieran capturado, lo habrían acusado de proteger a un subversivo, poniendo en peligro al entero instituto de los jesuitas […] No se cuantos otros se habrían comportado del mismo modo. No se si alguien más me habría salvado sin conocerme en absoluto”[2].

    Reconocido por algunos como el hombre del año, el Papa Francisco no lo necesita, pero no está de más; demos gracias a Dios por este Papa y estemos atentos a sus enseñanzas, leamos su nueva Exhortación para llenarnos de alegría y esperanza.

    Filiberto Cruz Reyes

    [1] Scavo, Nello; La lista di Bergoglio. I salvati da Francesco durante la dittatura. La storia mai raccontata. Emi. Bologna 2013. p. 39

    [2] Ibidem. p. 55.

  • La fiesta del «olvido»

    In memoriam de Juan Marcos Granados Álvarez, Pbro.

    Y Nelson Mandela

    Los pobres (que en México son cada vez más según la CEPAL[1]) pocas veces tienen vacaciones, es más, muchos nunca han tenido, excepto cuando un ser querido muere, dejan el trabajo servil sin pensarlo un momento, no importa el día de la semana, o que se les descuente el día de salario, ni las inclemencias del tiempo: es un tiempo sagrado, en el sentido más profundo de la palabra.

    En algunos pueblos en este contexto aún se tiene la fiesta “del olvido”. Esta consiste en un proceso que va del duelo a la búsqueda de la paz, a través de un proceso de purificación que dura al menos nueve días (los mismos que hay desde la Ascensión hasta Pentecostés y en los cuales están inspirados los novenarios según el mandato del Señor de permanecer reunidos) mediante la oración, el llanto y la fraternidad: normalmente se hace la vigilia de oración (el velorio) en la casa del difunto (en la ciudad han surgido los velatorios ante la falta de espacios en el hogar) a la que acude la comunidad movida por sentimientos de solidaridad; todo mundo lleva algo para compartir, cosa sencillas y necesarias: pan, café, azúcar, cigarros, alguna pequeña ayuda en efectivo, etc; al llevar al día siguiente el cuerpo del difunto a la Misa (“de cuerpo presente”) se deja trazada una cruz hecha con cal en el lugar donde estuvo el féretro. Los siguientes nueve días la comunidad se reúne para rezar el Rosario y cada día se va recogiendo una parte de la cruz hecha con la cal al mismo tiempo que se eleva la mete al Creador, al Dios que da la vida y en quien los cristianos tenemos la esperanza de que nos resucitará el último día; y así cada día del novenario hasta el último en que se “levanta” la cruz; entonces se lleva a Misa la cruz que se ha de colocar en la tumba del difunto, misma que luego se coloca y se deposita ahí también la cal de la cruz que se fue recogiendo poco a poco. El día del último Rosario se realiza la fiesta “del olvido”: una convivencia en la que se departen los alimentos, de manera especial se cocina si es posible lo que al difunto le gustaba. Durante estos días de oración la familia interioriza la historia del ser querido y da gracias a Dios por todas la cosas buenas que en vida le concedió, se pide perdón también por sus posibles faltas, y se piensa en la propia historia teniendo en cuenta el origen y el fin de la persona, para reorientar la propia vida en su sentido más profundo: la búsqueda del Creador, experimentar su amor, cuidados y compañía; convencidos de que aunque a ratos parezca lo contrario, es Jesucristo quien va conduciendo la historia hacia Dios, y no los poderes fáctico de este mundo.

    Esta fe sencilla que se vive más o menos de este modo expresado, me parece, se manifiesta de un modo más teológico por el santo místico, Doctor de la Iglesia, san Juan de la Cruz en su poema que intituló “Suma de la perfección”:

    Olvido de lo criado

    Memoria del Criador

    Atención a lo interior

    Y estarse amando al Amado[2].

    No podemos olvidar —ni lo queremos— a nuestros seres queridos, es la fiesta “del olvido” más bien la memoria que se hace profecía: el recuerdo de la manifestación del poder y la bondad de Dios en sus vidas nos llena de esperanza para seguir trabajando por construir un mundo más humano, preñado por las buenas acciones de quienes nos han precedido, pues no podemos ignorar a “los olvidados” de este mundo que con sencillez y alegría celebran la fiesta “del olvido” siendo protagonistas de su propia historia.

    Filiberto Cruz Reyes

    [1]http://www.cepal.org/publicaciones/xml/9/51769/PanoramaSocial2013DocInf.pdf

    [2] San Juan de la Cruz, Obras Completas. Porrúa, México 1989, p. 441.

  • El intento de “mea culpa” de Estados Unidos

    En un Comunicado de Prensa (C-441/13)[1] la Organización de los Estados Americanos (OEA) publicado este 18 de noviembre afirma que “recibió hoy al Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, quien habló a favor de la colaboración entre los países del Hemisferio Occidental partiendo de una relación entre iguales, con el objetivo de fortalecer las democracias, invertir en educación y combatir el cambio climático”. El evento en que participó Kerry fue organizado por la OEA y el Diálogo Interamericano, mismo que fue presentado por el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, “quien recordó los cambios positivos que hubo en América Latina y el Caribe durante la última década, tanto en materia económica como política”, cambios que en decir de algunos[2] no se deben a las buenas intenciones de Washington, sino a los esfuerzos alternativos de naciones latinoamericanas empeñadas “en la construcción de foros y entidades regionales sin presencia de Washington –Mercosur, Alba y Celac– y en la necesaria diversificación de las relaciones comerciales y tecnológicas con Estados que en otras zonas del planeta hacen contrapeso geopolítico a Estados Unidos, como Rusia, China e Irán”. A esos esfuerzos ha sido invitado México y en ese contexto se ubica la tristemente célebre frase del hoy desaparecido Hugo Chávez que espetó al entonces presidente de México Vicente Fox por su reticencia a unirse a mirar más a América latina que al norte: “cachorro del imperio”.

    En ese discurso Kerry afirmó que: “La era de la Doctrina Monroe se terminó. La relación que buscamos y que hemos trabajado duro para instaurar no consiste en una declaración de Estados Unidos diciendo cómo y cuándo intervendrá en los asuntos de otros países de las Américas. Se trata de que nuestros países se vean los unos a los otros como iguales, compartiendo responsabilidades, cooperando en asuntos de seguridad y adhiriéndose no a una doctrina, sino a las decisiones que tomemos como socios para defender los valores e intereses que compartimos”. Kerry acepta llanamente la política intervencionista, injerencista, imperialista de su país sobre América latina, expresada comúnmente en la llamada Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto, pero dice ¡ahora se termina! Baste recordar la comúnmente llamada “Escuela de las Américas” de donde salieron graduados personajes de triste recuerdo, que tantas atrocidades cometieron en muchos países de América latina, o el operativo “Rápido y furioso” sobre armas introducidas a nuestra patria y que tanta sangre han derramado, o los escándalos de espionaje de Estados Unidos en diversos países del mundo en días recientes, para darnos cuenta que está muy lejos de la realidad esta afirmación de Mr. Kerry.

    Casi a finales del siglo XIX José Zorrilla escribía en España un texto, después de haber vivido en México, al enterarse de la muerte de Maximiliano en México, en el que entre otros versos afirmaba lo que él veía como una realidad y pregonaba casi en triste profecía:

    “Mas tu odio á Europa te arrastró muy lejos:

    tu libertad con él has fusilado,

    y en lugar de romper tus grillos viejos

    otras grillos más duros te has forjado.

    Escuchaste del yankee los consejos,

    y del yankee en la red te has enredado;

    pues tanto odias tu sangre de Europea…

    ¡ojalá seas yankee y yo lo vea!” (Zorrilla, José; Drama del alma. Madrid 1888, p. 169).

    No se trata de azuzar viejos recuerdos entre pueblos hermanos, sino señalar simplemente ideologías que ponen al centro de la actividad humana sólo intereses económicos y políticos de ciertos grupos en detrimento de los pueblos.

    Filiberto Cruz Reyes

    24 de noviembre de 2013

    [1] http://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=C-441/13

    [2] http://www.jornada.unam.mx/2013/11/19/edito

  • El próximo Sínodo de los Obispos

    El día 5 de noviembre del presente fue presentado el Documento preparatorio del Sínodo de los Obispos para su III Asamblea General Extraordinaria, con el tema “Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización[1]. El Sínodo se desarrollará en Roma y de acuerdo al documento citado «el Santo Padre ha decidido establecer para el Sínodo de los Obispos un itinerario de trabajo en dos etapas: la primera, la Asamblea General Extraordinaria del 2014, ordenada a delinear el “status quaestionis” y a recoger testimonios y propuestas de los Obispos para anunciar y vivir de manera creíble el Evangelio de la familia; la segunda, la Asamblea General Ordinaria del 2015, para buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana y de la familia.» (n. I, a).

    Cuando aquél miércoles 13 de marzo del presente, día en que el Papa Francisco fue elegido como sucesor de Pedro, se asomó al balcón y pronunció su célebre: “Hermanos y hermanas, buenas tardes”, y en seguida agregaba: “Sabéis que el deber del cónclave era dar un Obispo a Roma […] La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo […] Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias […]”, estaba expresando de manera sencilla una profunda teología del Concilio Vaticano II, teología que enfatiza la comunión jerárquica: un solo Colegio episcopal cuida de la Una Iglesia de Cristo que subsiste en la Iglesia católica, por eso el documento preparatorio habla de “el episcopado mundial, cum et sub Petro (con y bajo Pedro, es decir de los obispos en plena comunión jerárquica con el sucesor de Pedro)”.

    Casi al terminar el Concilio Vaticano II, durante la 4ª Sesión, y a petición de los mismos padres conciliares el Papa Pablo VI con la Carta Apostólica “Apostolica Sollicitudo[2] (15 de septiembre de 1965) instituía el Sínodo de los Obispos, para que se llevara a cabo lo que el mismo Concilio había enseñado: “Los Obispos elegidos de entre las diversas regiones del mundo, en la forma y disposición que el Romano Pontífice ha establecido o tengan a bien establecer en lo sucesivo, prestan al Supremo Pastor de la Iglesia una ayuda más eficaz constituyendo un consejo que se designa con el nombre de sínodo episcopal, el cual, puesto que obra en nombre de todo el episcopado católico, manifiesta, al mismo tiempo, que todos los Obispos en comunión jerárquica son partícipes de la solicitud de toda la Iglesia (CD 5).

    Será el primer Sínodo que convoca Francisco, el tema central la familia, y “entre las numerosas nuevas situaciones, que exigen la atención y el compromiso pastoral de la Iglesia, bastará recordar […] nuevas interpretaciones de los derechos humanos” (I b), situación esta que implica necesariamente el concepto de persona, por eso mismo en la parte del Cuestionario, el n. 8 se intitula. “Sobre la relación que existe entre la familia y la persona”.

    Me parece que este tema será abordado no sólo desde una perspectiva teológica, sino desde una matiz filosófica, que se hace necesaria para iluminar la realidad de la persona y, la familia, que es su entorno natural y dupla indivisible; pues como afirmaba Buttiglione en una de sus obras: “Creemos que este ensayo puede ser útil para comprender que en la defensa de la familia no está en juego una institución, por benemérita que sea, sino el proceso de construir y lograr la completa madurez de la persona humana. Así podemos leer la actual actitud negativa respecto de la familia como el esfuerzo del hombre por olvidarse de sí mismo y, de esta forma, emanciparse del trabajo de la construcción de la propia libertad y madurez” (Buttiglione, Rocco; El hombre y la familia. IMDOSOC, México 2008, p. 24). El ambiente que campea es en gran medida el mismo que impidió que el citado autor llegara a ser Comisario de la Comisión Europea por afirmar sus convicciones respecto a la persona y la familia. Frente a esto cabe recordar lo que el Papa Francisco acaba de decir al presidente de Italia en su encuentro con él: “Le agradezco tanto, Señor Presidente, por la oportunidad de este encuentro familiar. Detrás de la función pública está siempre la familia”.

    Filiberto Cruz Reyes

    [1]http://press.vatican.va/content/dam/salastampa/it/bollettino/documentazione-linkata/Documento-preparatorio-IIIAssGenStraord_%20SPA.pdf

    [2]http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/motu_proprio/documents/hf_p-vi_motu-proprio_19650915_apostolica-sollicitudo_sp.html

  • El papel de la mujer en la Iglesia

    En la entrevista que el Papa Francisco dio en días recientes (16 de agosto) al Director de la revista italiana «La civiltà cattolica», padre Antonio Spadaro SJ, intitulada : “Busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos”, el Papa afirmó entre otras cosas acerca del papel de la mujer en la Iglesia: “Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. Temo la solución del ‘machismo con faldas’, porque la mujer tiene una estructura diferente del varón. Pero los discursos que oigo sobre el rol de la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista. Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que esta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia».

    Probablemente a partir de estas afirmaciones y otras parecidas, diversa personas (http://internacional.elpais.com/internacional/2013/09/22/actualidad/1379871188_970752.html; http://www.ilmessaggero.it/PRIMOPIANO/VATICANO/papa_francesco_donna_cardinale_vaticano/notizie/329972.shtml) han pretendido ver en estas palabras la decisión del Papa de «crear» mujeres cardenales en el próximo consistorio que ha anunciado para febrero del año próximo. Tales afirmaciones en los ejemplos citados, me parecen contaminadas de imprecisiones al menos jurídicas y teológicas. Ha sorprendido sobre todo a algunas personas el que la articulista de «L’Osservatore Romano», Lucetta Scaraffia, haya «aprobado» tal teoría (su artículo apareció en Il Messagero). En realidad ella dice que si el Papa realizara ese cambio «no sorprendería mucho en el fondo» después de las recientes afirmaciones que el Pontífice ha hecho. Es cierto que en su texto cuestiona fuertemente la ausencia de la mujer en los lugares de decisión en la vida interna de la Iglesia, pero eso es algo que el mismo Pontífice expresó en la entrevista arriba citada: «En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia”. Pero esto no significa que el Pontífice haya anunciado que habrá mujeres Cardenales, tampoco es una afirmación de la superioridad del varón sobre la mujer, pues él mismo afirma en la citada entrevista: «María, una mujer, es más importante que los obispos. Digo esto porque no hay que confundir la función con la dignidad».

    Lucetta Scaraffia después de un alejamiento de la Iglesia ha regresado y desde su ámbito profesional (historiadora, articulista, etc.) aporta elementos para reflexionar sobre el papel de la mujer en la Iglesia y en el mundo, sobre todo en: «Mujer Iglesia Mundo», que aparece mensualmente en las páginas de «L’Osservatore Romano» en su edición cotidiana.

    Por otra parte, me parece que el trasfondo del tema es esa ideología de una visión de los derechos humanos mutilada, relativista y laicista que ella misma ha denunciado al afirmar que una cierta visión del mundo «parece querer sustituir toda tradición religiosa por la ética laica fundada en los derechos humanos, concebidos como negociables y modificables. Es una ética que tiende a configurarse como una religión que comprende, y supera, a todas las demás, y que debería garantizar el progreso universal y la convivencia pacífica de cualquier forma de diversidad» (Rocella, E.-Scaraffia, L; Contra el Cristianismo. La ONU y la Unión Europea como nueva ideología. Madrid 2008. Cristiandad, p. 12). Una visión de la que ha advertido el Papa cuando afirma que no hay que confundir la función con la dignidad.

    Por lo demás, la legislación actual de la Iglesia afirma en el canon 351 § 1: «Para ser promovidos a Cardenales, el Romano Pontífice elige libremente entre aquellos varones que hayan recibido al menos el presbiterado y que destaquen notablemente por su doctrina, costumbres, piedad y prudencia en la gestión de asuntos; pero los que aún no son Obispos deben recibir la consagración episcopal».

    Filiberto Cruz Reyes

  • Cristo está en la cárcel

    El miércoles 23 de octubre del presente, antes de la Audiencia General, el Papa Francisco recibió en audiencia a los capellanes de las cárceles de Italia, a quienes entre otra cosas, dijo que transmitieran a los internos: «Que no se desanimen, que no se cierren. Ustedes saben que un día todo va bien, pero al otro estoy abajo, y esto es difícil. El Señor está cerca, pero dilo con los gestos, con las palabras, con el corazón, que el Señor no permanece fuera, no permanece fuera de sus celdas, no permanece fuera de las cárceles, sino está dentro, está allí. Pueden decir esto: el Señor está dentro con ustedes; también él está encarcelado, todavía hoy, encarcelado por nuestros egoísmos, por nuestros sistemas, por tantas injusticias, porque es fácil castigar a los más débiles, pero los peces grandes nadan libremente en las aguas».

    Esto adquiere un tono bastante cercano también para nosotros, para todo ser humano, pues al día siguiente en México, el profesor chiapaneco tzotzil Alberto Patishtán, quien ha sido condenado a 60 años de prisión y de los cuales ya ha cumplido 13, continuó afirmando su inocencia y expuso situaciones de la realidad que percibe de nuestro sistema penal: «Estamos peleando que haya más defensores públicos. En el Cereso donde estoy sólo hay uno. Allí hablamos cuatro lenguas, hay más de 500 internos, casi todos indígenas, y el defensor no conoce las lenguas. Hay una mujercita, tzeltal, el mismo director me lo comentó, que lleva 10 años en proceso. Otro lleva 12. Sin abogado. Imagínate que resultan inocentes, o que su condena es de seis años. ¿Quién les va a reparar los años que perdieron?» (La Jornada, Jueves 24 de octubre de 2013, p. 2).

    Nuestra palabra «proceso» viene de un verbo latino (procedo, -cedis, -cessi, -ces­sum, procedere) y puede significar: avanzar, progresar, salir fuera; [del tiempo] pasar, transcurrir, avanzar en los años; tener éxito, salir bien. El profesor pone el acento en el sentido más profundo del concepto de «proceso» y su ausencia o negación del mismo: esa serie de pasos que no se dan y por lo tanto no se avanza en la búsqueda de la verdad, ese itinerario que no acontece y debería llevar al juez a la certeza moral para poder dictar sentencia, pues la vida del interno transcurre inexorablemente en la angustia que provoca la indefinición de su situación jurídica, y que el profesor expresas en éstos términos: «cuando me agarran, lo más doloroso de pensar es la injusticia; te salen unos corajes de aquellos, hasta te llenas de rencor, de odio. Para mí eso era otra cárcel. No te deja avanzar».

    Jesucristo también estuvo sujeto a proceso, dos para mejor decir; por una parte, el que le fincaron las autoridades religiosas de su pueblo al acusarle de la pretensión de ser el Mesías esperado (cfr. Mt 26, 57-68), más sabiendo el sanedrín que no tenían facultad para condenarlo a la pena capital (ius gladi) le dieron un sesgo político: lo acusaron de sedición y otras cosas más para presentarlo ante los romanos, quienes le juzgaron de este modo también (cfr. Mt 27, 11-31) (cfr. Giorgio, Jossa; Il processo di Gesù, Paideia. Brescia 2002, p. 100). La causa de su condena estaba expresada en el titulus colocado en la cruz: Jesús Nazareno Rey de los Judíos.

    El Diario Oficial de la Federación publicó con fecha de 30 de Octubre del presente un Decreto por el que se adiciona un artículo 97 Bis al Código Penal Federal, en virtud del cual “el Titular del Poder Ejecutivo Federal podrá conceder el indulto, por cualquier delito del orden federal o común en el Distrito Federal”. En virtud de su único transitorio entró en vigor al día siguiente de su publicación, es decir el día último de octubre, por lo que fue aplicado para poner en libertad al maestro chiapaneco. Bien por él y los suyos, sin embargo, como expresó Amnistía Internacional: “El indulto presidencial es un gran alivio para Alberto Patishtán y su familia, pero está muy lejos de acercarse a la verdad, justicia y reparación. Las personas responsables de su juicio injusto y encarcelamiento deben rendir cuentas” (http://www.eluniversal.com.mx/nacion-mexico/2013/indulto-a-patishtan-reconocimiento-tardio-de-injusticia-ai-962173.html). Es cierto, el problema de la impartición de justicia sigue siendo apremiante en nuestra patria, de modo especial la cuestión procesal de lo cual en los últimos meses han dado cuenta diversos casos mediáticos. Es un verdadero desafío para todos.

    La experiencia de la sencillez, de la identificación con Jesucristo, puede llevar a expresar cosas aparentemente contradictorias. El Papa dijo el mismo miércoles arriba mencionado que de vez en cuando, algún domingo llama a algún interno y «cuando termino pienso: ¿porqué él está allí y no yo que tengo tantos motivos para estar ahí?», mientras que Patishtán sentencia: «Cuando me acerqué a las cosas de Dios, comencé a perdonar» y por lo mismo afirma: «En mi interior estoy libre desde el primer día». Me parece que ambas personas, por caminos distintos, avanzan (procesan) y muestran caminos de libertad.

    Filiberto Cruz Reyes

  • La lista de Francisco

    Luego de saberse de la elección del Cardenal Bergoglio a la cátedra de Pedro se levantaron voces insinuando, al menos, su indiferencia o pereza para reaccionar frente al golpe de estado en Argentina, su patria, por el General Jorge Rafael Videla, y sus consecuencias: se le acusa al régimen golpista de que entre 1976 y 1983 hubo unos 30, 000 desaparecidos; 19, 000 torturados y ejecutados de manera sumaria; unos 500 niños recién nacidos fueron arrancados de los brazos de sus madres, mismas que fueron ejecutadas, para darlos en adopción a militares; fueron arrestados unos 50, 000 activistas políticos; al exilio fueron unos dos millones de opositores, etc. (http://www.ilgiornale.it/news/interni/cos-ho-messo-mani-sulla-lista-bergoglio-956077.html). Entre otras cosas que también le recriminaban a Francisco fue no rescatar del secuestro a dos de sus hermanos jesuitas mientras era el Superior General en Argentina de los jesuitas, los padres Franz Jalics y Orlando Yorio, quienes habían sido su director espiritual y maestro de teología.

    El día 7 del presente fue presentado el libro “La lista di Bergoglio, i salvati da Francesco durante la dittatura” (Ediciones Emi) en la sede de la Revista de los jesuitas “La Civiltà Cattolica” en Roma, del autor italiano Nello Scavo, quien escribe para el periódico L’Avvenire. El ensayo-investigación lleva un prólogo de Adolfo Pérez Esquivel, premio Novel de la paz. Hasta el día 6 del presente se habían vendido ya los derechos para las ediciones en inglés, francés, español, portugués, húngaro y croata para 30 países. El título está inspirado en la película de Steven Spielberg “La lista de Schindler” (1993), en la que se narra cómo un empresario alemán, Osckar Schindler salvó la vida de unos 1000 judíos polacos durante el Holocausto.

    En su libro Nello Scavo demuestra que las acusaciones al Romano Pontífice de colusión con el régimen de Videla no sólo carecen de total inconsistencia, sino que se mantuvo activo salvando a muchas personas buscadas por los militares, arriesgando la propia vida. El autor afirma que los padres jesuitas arriba mencionados, mientras eran torturados, sus verdugos les hicieron creer que quien los había denunciado había sido precisamente su ex alumno, cosa que el autor llama una canallada. Cuando Bergoglio descubre que sus sacerdotes estaban presos en la temida Escuela Superior de mecánica de la Armada, creadora de los llamados vuelos de la muerte, se las ingenió para hablar dos veces con el General Videla, así como con el Almirante Massera, a quien le dijo al retirarse: Mira Massera, los quiero detrás de mi, vivos”. Al llegar el Almirante le había dicho en tono sarcástico: Hola Bergoglio. La noche siguiente los dos jesuitas fueron narcotizados y arrojados en unos pantanos, vivos. Yorio murió en el 2000, Jalics seis años después celebró una misa con Bergoglio y se abrazaron públicamente para poner fin a las calumnias.

    Para comprender el silencio discreto de Bergoglio, dicen, hay que comprenderlo a la luz de su vida misma y de su pensamiento. Acerca de la Curia Romana y sus problemas expresó el Papa: “Yo la veo y la vivo como un organismo de servicio, un organismo que me ayuda y me sirve. A veces llegan noticias no tan buenas, a menudo ampliadas y a veces manipuladas con amarillismo. Los periodistas a veces corren el riesgo de enfermarse de coprofilia y fomentar de esta manera la coprofagia: que es el pecado que marca a todos los hombres y mujeres, es decir el ver siempre las cosas malas y no las buenas” (Vidal, José Manuel-Bastante, Jesús; Francisco. El nuevo Juan XXIII. Desclée De Brouwer-Religión Digital. Bilbao 2013. p. 59). Esperamos con ansias y esperanzas clarificadoras el texto.

    Filiberto Cruz Reyes

  • La reforma de la Curia Romana

    L’Osservatore Romano en su edición del lunes 30 de Septiembre-Martes 1 de Octubre del presente, público un documento del Romano Pontífice dado en forma de Quirógrafo. Quirógrafo viene del latín “chirographum” y significa “lo que es escrito por la propia mano; autógrafo”. “Se trata de un documento escrito en latín o en alguna lengua moderna y no es escrito completamente de puño por el Papa, pero sí es firmado por él. En este sentido, es un documento muy personal del Papa y le da el uso que quiere. Generalmente, el documento ha sido usado con fines administrativos”.

    La Iglesia acostumbra llamar a sus documentos con el íncipit, es decir con las primeras palabras con las que inicia dicho documento, este en italiano comienza: «Tra i suggerimenti», es decir, «Entre las sugerencias». Con este documento el Papa instituye un Consejo de Cardenales que le ayudará en el gobierno de la Iglesia Universal así como para estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica «Pastor Bonus«, sobre la Curia Romana.

    El Papa es en primer lugar el Obispo de Roma, así lo remarcó él mismo el día de su elección a la cátedra de Pedro, y como todos los demás Obispos diocesanos tiene colaboradores que él mismo instituye, pero al mismo tiempo es el Jefe del Colegio de los Obispos y tiene por lo mismo la responsabilidad del gobierno de la Iglesia Universal. En este contexto se vive la «comunión jerárquica» en la que el único Colegio de los Obispos cuida de la Única Iglesia de Jesucristo.

    En el siglo III bajo el Pontificado del Papa Fabián aparece ya toda una estructura de oficios eclesiásticos: archidiácono , archipresbítero, etc. Al pasar de los años se van formando grupos de estos colaboradores que se denominarán Oficiales del aula Papal. En el siglo IV hay Notarios con funciones judiciales y surgen figuras como el “Primicerius notariorum” y le ayuda el “Secundicerius”. Estos Notarios tenían también funciones administrativas incluidas las de ser delegados del Romano Pontífice. Aparecen también los “Defensores”, que podían ser clérigos o laicos y eran abogados de la Iglesia o de los pobres, eran los administradores del patrimonio de la Iglesia Romana. De entre los titulares de las iglesias romanas, a los cuales se les unieron los obispos de las iglesias suburbicarias, salían los llamados “cardenales”, a los que se unieron los seis diáconos palatinos, que se encargaban principalmente de la Iglesia de san Juan de Letrán, donde vivieron los Papas hasta el tiempo de Aviñón[1]. Durante el primer milenio de la Iglesia van surgiendo muchas otras figuras de colaboradores del Papa en el gobierno de Iglesia universal, pero hasta este momento no habían surgido las Instituciones como hoy las conocemos con el nombre de Dicasterios, estos se irán configurando de manera más estable durante el segundo milenio hasta llegar a formar lo que hoy conocemos como Curia Romana, cuya noción se enuncia como “el conjunto de dicasterios y organismos, que ayudan al Romano Pontífice en el ejercicio de su suprema misión pastoral, para el bien y servicio de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares, con lo que se refuerzan la unidad de la fe y la comunión del Pueblo de Dios y se promueve la misión propia de la Iglesia en el mundo” (Pastor bonus n. 1).

    Esta institución ha visto algunas grandes reformas en el transcurso de su historia: con el Papa Sixto V en 1588; con Pío X en 1908; con Pablo VI en 1967; con Juan Pablo II en 1988 y es el ahora el propósito de Francisco anunciado con este Quirógrafo y que el P. Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede expresó así acerca del trabajo de los Cardenales convocados por el Papa para este fin: «Los cardenales han trabajado principalmente sobre la reforma de la Curia. La orientación no es la de una actualización de la Constitución apostólica “Pastor Bonus”, con retoques o modificaciones marginales, sino la de una nueva constitución con novedades de relieve. Habrá que esperar un tiempo adecuado, después de este Consejo, pero la idea es ésa. Los

    purpurados han dejado claro que no se trata de hacer retoques cosméticos o pequeños ajustes de la Pastor bonus”».

    Oremos por el Papa y por este gran empeño que ha anunciado.

    Filiberto Cruz Reyes

    [1] Bonnet, Piero Antonio-Gullo, Carlo; La Curia Romana nella Cost. Ap. “Pastor Bonus”, Libreria Editrice Vaticana. Vaticano 1990, pp. 1-2.

  • El Archivo Secreto Vaticano

    Su nombre actual, “Archivo Secreto Vaticano”, está atestiguado desde mediados del 1600. Contiene la historia de 12 siglos (VIII-XX) custodiada por 400 años en 85 kilómetros lineales de estantería, 650 fondos archivísticos, treinta mil pergaminos y millones de documentos. “Secretum”, en latín, se usó con el significado de “privado”: es el archivo privado de los Papas que guarda los documentos relativos al gobierno de la Iglesia Universal. En 1881 el Papa león XIII abrió sus puertas a los estudiosos y actualmente pueden tener acceso a él sin distinción de país o religión. Hoy está disponible hasta febrero de 1939, fecha del fin del pontificado de Pío XI, pues se tiene acceso al mismo por pontificados según una costumbre adoptada a partir de 1924. No obstante esta costumbre, Pablo VI al final de los trabajos del Conciliares (1965) hizo accesible a los estudiosos el “Archivo del Concilio vaticano II (1962-1965)”, y Juan Pablo II abrió a los estudiosos el Fondo “Oficina Vaticana de Informaciones, Prisioneros de Guerra (1939-1947). De este modo, el Archivo mencionado se ha convertido en uno de los centros de investigación más importantes y célebres del mundo. El responsable es el Cardenal Archivista, actualmente Jean-Louis Bruguès (26.VI.2012-) y tiene a su lado la figura del prefecto para la dirección ejecutiva.

    El 1º de octubre del presente, fue presentado en el Roma Fiction Fest un documental que lleva por nombre “Scrinium Domini Papae” (Scrinium Domini Papae. Un viaje al Archivo Secreto Vaticano; Producido por: Archivio Segreto Vaticano; Producción Ejecutiva: Centro Televisivo Vaticano, Distribución mundial: HDH Communications, DVD Video, Digipack, 5 idiomas [English, Español, Italiano, Deutsch, Français]; duración: 28’; ISBN 978- 88-85042-79-7). Fue rodado en tres semanas con más de diez horas de tomas para la producción de 28 minutos. Narrado en la voz de Alessandro de Carolis describe uno de los lugares más fascinantes y misteriosos, y los temas más diversos: cónclaves, herejías, Papas, Emperadores, cruzadas, excomuniones, manuscritos y códigos provenientes de los cinco continentes. De los documentos interesantes que se muestran en el documental figuran, por ejemplo, las actas del proceso a Galileo Galilei y el de los Templarios, la Carta de Enrique VIII y un escrito de Miguel Ángel solicitando fondos (cfr. L’Osservatore Romano, 3 de octubre 2013, p. 4).

    Frente a este hecho viene bien recordar lo que el gran cineasta ruso Andrey Tarkovski afirmaba: “Por primera vez en la historia de las artes, en la historia de la cultura, el hombre encontró el medio para imprimir el tiempo y, simultáneamente, la posibilidad de reproducir ese tiempo en la pantalla tantas veces como lo desease, de repetirlo y regresar a él: adquirió una matiz de tiempo real […] El tiempo, fijado en sus formas y manifestaciones factuales: ésa es la idea suprema del cine como arte y nos lleva a pensar en la abundancia de recursos inexplorados del cine, en su colosal futuro.” (Andrey Tarkovski, Esculpir el tiempo. UNAM, México 2009, en la solapa).

    Actualmente el Archivo recibe cada año más de 1200 estudiosos provenientes de cerca de 60 países. La intención del documental es hacer accesible, aunque de modo breve, el mundo del Archivo Secreto Vaticano a millones de personas. A partir de 2009 el Archivo ha iniciado también un proyecto de digitalización y ahora con este documental toman cuerpo las palabras del cineasta que vieron la luz por primera vez en 1985.

    Filiberto Cruz Reyes

  • Sentimientos de la Nación

    Del latín natio, -onis proviene nuestro vocablo “nación”, que significa nacimiento; género, estirpe, raza; tipo, cualidad; nación, pueblo, tribu. En este mes de septiembre llamado entre nosotros “mes patrio” llegaron dos meteoros que han trastocado gravemente nuestra nación y cuyas consecuencias aún no se alcanzan a vislumbrar.

    “Sentimiento” por otra parte, se deriva del latín sentio, -is, -sensi, -sensum, ire; que puede significar sentir, percibir, experimentar; aprender, entender; expresar el propio parecer.

    Conocedor de todo esto, el Padre José María Morelos y Pavón daba a conocer su texto llamado “Sentimientos de la nación” un 14 de septiembre de 1813 en Chilpancingo, hoy gravemente herido. Fue él quien en este texto referido en el número 23 afirmaba: “Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa Libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se despegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe, el Sr. Dn. Miguel Hidalgo y su compañero Dn. Ignacio Allende”.

    El meteoro que golpeó Guerrero llegó casi exactamente este día solemne de Morelos y cabe preguntarse: ¿Cuáles eran los sentimientos de la nación en tiempos de Morelos, esa que, valga la redundancia, estaba naciendo?, ¿cuáles son los sentimientos de nuestra Nación el día de hoy? ¿No pudieron prevenirse de algún modo semejantes tragedias? Ciertamente no tenemos control de la naturaleza, pero sí de las decisiones por ejemplo, de construir en lugares no aptos por las circunstancias geográficas, mismos que a decir de diversos medios de comunicación fueron usados indebidamente a tal efecto con la anuencia de funcionarios con nombre y apellido a petición de voraces “compatriotas”.

    Es de alabar la solidaridad de muchos hijos de esta nuestra noble Nación y así mismo condenable los abusos que en estas circunstancias se dan. Hay quienes todo perdieron y, viene ahora el trabajo arduo y lento de la reconstrucción, que no nos falte la voluntad férrea y el trabajo constante para llevar a buen puerta tal empresa, lejos de protagonismos inhumanos y promesas incumplidas, pues no sólo los ojos de nuestra Nación están puestos en estos sucesos, sino los del mundo entero.

    Morelos fue sometido a diversos procesos como consecuencia de su lucha por la libertad, que al final le costará la vida; pero en ninguno de ellos es acusado de lo esencial de su intención “esgrimida en campaña por Morelos y por toda la insurgencia, en cuanto a justificar el movimiento: la tiranía, la opresión y el despotismo” (Herrejón, Carlos; Los procesos de Morelos; El Colegio de Michoacán, Zamora, Mich. 1985, pp. 41-42) ¿Habrían hoy cambiado los sentimientos de Morelos al contemplar el escenario nacional?

    En el n. 19 de “Los sentimientos de la Nación” Morelos invocaba a María Santísima de Guadalupe como la “Patrona de nuestra libertad”; que sea ella la que con su intercesión maternal ante el Todopoderoso nos ayude a vernos como hermanos, como una Patria reconciliada y solidaria, verdaderamente libre y justa, para que la sangre de nuestros mayores no haya sido derramada en vano.

    Filiberto Cruz Reyes