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  • Un texto de Carl Theodor Dreyer

    Un texto de Carl Theodor Dreyer

    Estos días de Semana Santa la liturgia nos ha invitado a vivirlos en un espíritu de oración y reflexión, personal y comunitaria. Días que por la fe vivimos como un memorial, es decir, no sólo como el recuerdo de algo que pasó, sino como un hecho salvífico que se actualiza aquí y ahora

    El Evangelio de San Juan es una «re-lectura» del libro del Génesis: inicia con las mismas palabras («En el principio«); tiene la estructura de una semana inaugural de la actividad de Jesús, misma que evoca la semana de la creación que narra el Génesis; el jardín del que fueron expulsados Adán y Eva a causa del pecado se hace presente en el huerto o jardín donde Jesús es aprehendido y en el que es depositado ya muerto y que  luego es testigo de su resurrección y aparición a María Magdalena: el ser humano está nuevamente en ese espacio en el que se puede encontrar amistosamente con Dios. Por eso los primeros cristianos llamaron al acontecimiento Jesucristo una «palin-génesis«, es decir, una re-creación.

    Cuando por la fe se asume esta realidad, se entra en un proceso de conversión, de recreación que otorga el amor, la ternura y el perdón de Dios, y esto nos hace capaces de reconstruir las relaciones con los otros, el tejido social, pues la fe es al mismo tiempo lo más íntimo y personal, pero también lo más comunitario: creer es creer con los otros y a los otros.

    En este contexto es válido escuchar las experiencias de re-creación personal, manifestadas a veces en la creación artística, como es el caso de un texto de Carl Theodor Dreyer (1889-1968): «Jesús de Nazaret» (Escrita originalmente en inglés, tenemos en nuestras manos la traducción de Ediciones Sígueme, Salamanca 2009). Es el guión para una película que nunca pudo filmar, en él expresa su «propia teoría acerca de los acontecimientos que precedieron al arresto de Jesús», misma que se ve influenciada por una experiencia personal que expresa en uno de los tres breves ensayos que incluye el libro: «algunos días después de que los alemanes invadieran Dinamarca, se me ocurrió que esa situación en la que los daneses nos encontrábamos era similar a la que habían padecido los judíos de Palestina en los días del imperio romano».  

    Rodar la película y trabajar en Hollywood fueron dos sueños que nunca pudo realizar el famoso cineasta. A la pregunta que le hicieron sobre si su película sobre Jesús perseguía algún propósito contestó: «Sí, lo persigue en la medida en que pienso que ayudará disminuir el antagonismo entre cristianos y judíos». Este sueño sí se le ha ido cumpliendo, el mismo día de su elección el Papa Francisco le envió un mensaje a Riccardo Di Segni, Rabino Jefe de la comunidad hebrea más antigua de la diáspora, la de Roma. “El día de mi elección como Obispo de Roma y pastor de la Iglesia Universal —dice el texto— le saludo cordialmente y le anuncio que la inauguración solemne de mi pontificado tendrá lugar el martes 19 de marzo”.  «Confiando en la protección del Altísimo —prosigue el Papa— espero vivamente poder contribuir al progreso experimentado en las relaciones entre judíos y católicos a partir del Concilio Vaticano II, con un espíritu de colaboración renovada y al servicio de un mundo que cada vez esté más en armonía con la voluntad del Creador”.

    El universo estético dreyeriano deviene así, de algún modo, profecía creativa.

    7 Abril de 2013

    Pbro. Filiberto Cruz Reyes

  • El sacrificio de un Arzobispo

    El sacrificio de un Arzobispo

    Estaba celebrando la Eucaristía o Cena del Señor y hacía no más de una hora y media que había ido a que su médico lo revisara de los oídos, pues en los últimos días le molestaba un dolor. De ahí pasó a la casa de los sacerdotes jesuitas en Santa Tecla, pues uno de ellos era su confesor; al verlo le dijo: “Vengo, padre, porque quiero estar limpio delante de Dios”. Ya en la misa, era el momento del ofertorio cuando sonó un disparo que le quitó la vida. Eran las 18:25 hrs., de aquél fatídico 24 de marzo de 1980. Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez tenía 62 años y era el Arzobispo de San Salvador.

    Esto ocurrió durante los años convulsos que vivía su país, devastado por la violenta lucha fraticida en que se encontraba sumergido este país centroamericano. Como pastor estuvo cada vez más atento a los acontecimientos de su país y de sus fieles, buscó ser siempre fiel al evangelio en un proceso de discernimiento evangélico en comunión con sus sacerdotes y laicos. Eran tiempos llenos de ideologías pero él optó por defender desde el evangelio a los más pobres y desprotegidos, por una defensa de los derechos humanos. El sábado anterior a su muerte se reunió con son su equipo de asesores que había convocado para preparar la homilía del domingo siguiente, sus homilías se habían hecho famosas, pues eran transmitidas por la radio. El tema que ofrecía la liturgia era sobre el mandamiento “no matarás”. El día 19 de ese más le habían entregado una carta firmada por casi cuarenta de sus sacerdotes, donde le pedían que bajara el tono de las denuncias, que las matizara y que hiciera contrapeso con el anuncio de la esperanza. Pero en la misa del domingo anterior a su muerte, pronunció entre otras, estas palabras:

    “Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles… Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: «No matar». Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.

    No quiso hacer política partidista como a veces se le ha tachado, no quiso ser comunista, no le puso apellido a la teología (“de la liberación”); quiso simplemente ser fiel a Jesucristo, y como su Maestro llegó al punto en que se fue quedando solo en el camino hacia la cruz. Él acostumbraba cenar a las 18:30 hrs., doce años antes, haciendo una meditación sobre la muerte durante un retiro espiritual, había escrito estas palabras tomadas del libro del Apocalipsis: “Y cenaré con él” (Ap 3, 20). Entre las varias biografías sobre Mons. Romero se encuentra la que su secretario de ese entonces escribió: Oscar A. Romero. Biografía. Ediciones Paulinas 19862, Madrid; para leer en este tiempo de Pascua. Se hizo también una excelente película: Romero, 1989, 105 min., Estados Unidos, Director: John Duigan, Reparto: Raúl Juliá, Richard Jordan, Ana Alicia, Eddie Vélez. Productora: Paulist Pictures.

    Su proceso de beatificación continúa1.

    Pbro. Filiberto Cruz Reyes

    1. Fue beatificado el 23 de mayo de 2015 y canonizado el 14 de octubre de 2018. ↩︎
  • Dame de beber

    Dame de beber

    Ex 17, 3-7; Sal 94; Rm 5, 1-2. 5-8; Jn 4, 5-42

    En este tercer Domingo de Cuaresma, llamado popularmente como el “Domingo de la samaritana”, por el texto del Evangelio que se proclama, se presenta el agua como signo bautismal, de vida, de misericordia que lava y sacia.

    Algunos expertos afirman que “Sicar” significaría lo mismo que “Siquem”, es decir, el lugar donde a la muerte de Moisés, su discípulo y sucesor Josué renovará la alianza de Dios con su pueblo (Jos 24, 15-16): “Pero, si no os parece bien servir a Yahveh, elegid hoy a quién habéis de servir, o a los dioses a quienes servían vuestros padres más allá del Río, o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis ahora. Yo y mi familia serviremos a Yahveh.»

    El pueblo respondió: «Lejos de nosotros abandonar a Yahveh para servir a otros dioses”.

    El Evangelio presenta a un Jesús totalmente humano: cansado y sediento. En estas condiciones en que se encuentra parece resonar el texto de Isaías (cfr. 53, 4-6) cuando afirma que el Siervo doliente cargó sobre sí los pecados y dolores de la humanidad, que le causan heridas y finalmente la muerte. Tal ves por ahí vaya el sentido de las palabras del Evangelio cuando afirma que “era cerca del mediodía” cuando Jesús llegó al pozo. Esta misma expresión la repetirá San Juan en su evangelio más adelante (19, 14-15): «Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Dice Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro Rey.»

    Ellos gritaron: «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícale!» Les dice Pilato: «¿A vuestro Rey voy a crucificar?» Replicaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César”». Será en el camino de la cruz cuando Jesús mostrará nuevamente su cansancio al caer bajo el peso de la cruz (según el viacrucis), y ya en la cruz dirá “Tengo sed” (Jn 19, 28). 

    En este Domingo nos reunimos para celebrar la pascua de Doña Francisca Navarrete Chávez (mamá del Pbro. Efraín Martínez Navarrete) y escuchar la Palabra de Dios que es luz para nuestro camino existencial.

    La mujer del Evangelio de hoy no tiene nombre, simboliza al pueblo de Israel, a la Iglesia, a Francisca, a cada uno de nosotros que tenemos necesidad de Dios. 

    Algunos Rabinos del tiempo de Jesús llegaron a afirmar que, los Rabinos no podían hablar de la biblia ni con mujeres, ni niños, ni locos; sería la misma cosa. El Señor Jesús rompe los prejuicios étnicos y religiosos al dirigirse a aquella mujer, por eso ella se extraña: “«¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» (porque los judíos no se tratan con los samaritanos)”. Jesús le contesta diciendo: “Si conocieras el don de Dios”, para referirse al agua viva que él puede darle, la vida divina, el don del Espíritu Santo. Lo mejor de la vida es un don, un regalo, algo que no tiene precio, porque no podríamos pagarlo. Doña Francisca recibió de Dios, ocho hijos como don: Eliseo, Lidia Antonia, Elías, Esperanza, Efraín, Moisés, Enrique y Uriel; todos viven. Y ella respondió generosamente recibiendo esos dones, y que durante los últimos 31 años caminó sin su esposo, ya que Don Tomás falleció en 1995.

    La gran tentación será siempre no corresponder constantemente a ese don. El contexto del Evangelio es que el pueblo de Israel no correspondió siempre al don de la Alianza que Dios había hecho con ellos, no fueron fieles. El libro II de los Reyes (17, 23-24) da cuenta de ello: “Cometieron los israelitas todos los pecados que hizo Jeroboam, y no se apartaron de ellos, hasta que Yahveh apartó a Israel de su presencia, como había anunciado por medio de todos sus siervos los profetas; deportó a Israel de su tierra a Asiria, hasta el día de hoy.

    El rey de Asiria hizo venir gentes de Babilonia, de Kutá, de Avvá, de Jamat y de Sefarváyim y los estableció en las ciudades de Samaría en lugar de los israelitas; ellos ocuparon Samaría y se establecieron en sus ciudades”. Asiria había destruido el Reino del Norte cerca de 722 a.C. Estos 5 pueblos mencionados trajeron sus propios dioses (ídolos) y los samaritanos los adoraron, son los que representan a los 5 maridos de la samaritana; en ese momento la fe de samaria era en parte lo enseñado por Moisés pero bastante contaminado con otros cultos, lo representa el marido actual de la samaritana que no ha podido saciar su sed de plenitud. Ningún ídolo, ninguna cosa de este mundo puede saciar plenamente el corazón humano, solo Dios; ya lo decía San Agustín: “nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.

    La samaritana se da cuenta que Jesús conoce su pasado y lo reconoce cono un profeta, Jesús mismo le confirma que él es el Mesías. Este encuentro fortuito y maravillosa hace que la mujer comunique su experiencia a sus paisanos, los cuales acuden a encontrase con Jesús. La palabra de éste termina por iluminar también sus respectivas vidas y las llena de alegría, y terminan en una profesión de fe, como culmen de un itinerario (un itinerario cuaresmal, bautismal) diciendo a la mujer: “«Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo».

    Padre Efraín, gracias por tu fraternidad, has sido para mi un hermano mayor. En este día de la sepultura de tu señora madre, Doña Francisca, debes estar junto con tus hermanos, lleno de esperanza en el amor y la misericordia de Dios, en la esperanza de la resurrección, pues tu mamá ha sabido conducirles hasta que Ustedes ahora adultos, hacen también su profesión de fe en Jesucristo: “nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo”. 

    Dice el prefacio de la Misa de hoy que Jesucristo “al pedir agua a la Samaritana, ya había infundido en ella la gracia de la fe y, si quiso estar sediento de la fe de aquella mujer, fue para encender en ella el fuego del amor divino”.

    Que junto a Jesucristo resucitado Doña Francisca vea saciada su sed de Dios y descanse en paz.

    Pbro. Filiberto Cruz Reyes

    Con motivo de las exequias de

    Doña Francisca Navarrete Cháves

    en San Bartolomé del Pino,

    Amealco, Querétaro. México.

  • Luz sobre la oscuridad

    Luz sobre la oscuridad

    Nos conocimos en 1988, era septiembre. En los grupos de seminaristas para realizar el trabajo pastoral coincidimos: éramos diez para trabajar en el SEDEC (Secretariado Diocesano de Evangelización y Catequesis), que presidía el Padre Fidencio López Plaza. Sacramento Arias Montoya cursaba el cuarto de teología, el último de los estudios para el sacerdocio, yo el primero de filosofía; es decir me aventajaba con tres años de filosofía y tres de teología en el proceso de formación. Hoy es nuestro Vicario General y sigo contando con su amistad y fraternidad que me dispensa; al mismo tiempo, he experimentado su tarea de ser autoridad y corregirme. Gracias, padre Sacramento.

    Este pasado domingo, 22 de febrero del presente 2026, su señor padre, Don J. Guadalupe, estaba “tendido”, como se dice en el pueblo; había muerto a sus 94 años. Este domingo será memorable, no sólo por la muerte de Don J. Guadalupe, sino por la trágica jornada que vivió nuestra ya adolorida patria: la muerte de un “capo” del narcotráfico suscitó disturbios en muchas partes del país: balaceras, quemas de negocios y autos, la muerte de varias personas, terror… aunque por decreto no pueda llamarse “terrorismo”. 

    El día de ayer en varias entidades Federativas se suspendieron las clases, algunos negocios permanecieron cerrados, se sentía tensión en el ambiente y las carreteras. Al mismo tiempo acudimos al funeral del papá del Padre Sacramento. Junto con doña Oliva (de 86 años ahora) habían formado hace ya varios años una familia muy bendecida de 18 hijos, 9 varones y 9 mujeres: 1.⁠ ⁠Sacramento; 2.⁠ ⁠⁠Juan; 3.⁠ ⁠⁠Hipólito (+); 4.⁠ ⁠⁠Moisés; 5.⁠ ⁠⁠Martin; 6.⁠ ⁠⁠Baltazar; 7.⁠ ⁠⁠Rubén; 8.⁠ ⁠⁠Adán; 9.⁠ ⁠⁠Jesús; 10.⁠ ⁠⁠Elena; 11.⁠ ⁠⁠Ángela; 12.⁠ ⁠⁠Rosa; 13.⁠ ⁠⁠Felipa; 14.⁠ ⁠⁠Adelina; 15.⁠ ⁠⁠Lupita; 16.⁠ ⁠⁠Margarita; 17.⁠ ⁠⁠Esther; 18.⁠ ⁠⁠Eva. No sé el orden de sus nacimientos, el Padre Sacramento es el mayor; de ellos, uno ha fallecido (Hipólito).

    Pudimos acompañarlo 10 hermanos sacerdotes y presidió la Misa Don Fidencio López Plaza, X Obispo de Querétaro. En el Evangelio se proclamó un texto según San Juan: “en la casa de mi Padre hay muchas habitaciones” (Jn 14, 2). La casa de Dios en el Antiguo Testamento hace referencia al Templo: “Cuando el rey se estableció en su casa y Yahveh le concedió paz de todos sus enemigos de alrededor, dijo el rey al profeta Natán: «Mira; yo habito en una casa de cedro mientras que el arca de Dios habita bajo pieles.» Respondió Natán al rey: «Anda, haz todo lo que te dicta el corazón, porque Yahveh está contigo.» (2 Sam 7, 1-3). Será Salomón quien lleve a cabo tal empresa. En el Evangelio dirá Jesús acerca del Templo: “Destruyan este templo (santuario) y en tres días lo levantaré” (Jn 2, 19). Declaraba así que en su persona, y en Él, el ser humano es el nuevo “templo” donde lo divino se hace presente. Hoy a nuestra patria le urge reconocer este designio divino: la dignidad de la persona humana tiene su fundamento en lo divino; al olvidarlo se extorsiona, se roba, se asesina… Frente al momento de oscuridad que viva nuestra patria Don J. Guadalupe Arias vivió su vida de fe y la nutrió en la Adoración Nocturna Mexicana, acudir a orar en la noche oscura para decir con Jesucristo en su oración en el huerto: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú” (Mt 26, 39). Son J. Guadalupe comprendió la síntesis de la vida cristiana: ora et labora, ora y trabaja, como enseñaba San Benito, esto aleja al demonio de la vida de las personas; sostuvo a su numerosa familia entre el mundo de la construcción y del campo, así, sencillo, constante, fatigoso trabajo, digno.

    Padre Sacramento, tu papá murió el día 21 por la tarde, día de tu cumpleaños; gracias por incorporar a tu familia de sangre a tu familia sacerdotal, machas fiestas de tu cumpleaños las hemos compartido contigo, hoy también lo hacemos en este momento en que tu señor padre ha visto la Luz sobre la oscuridad que vive nuestra patria (“tendida”, postrada por la violencia); fue su vida fecunda de oración y trabajo como la de tantos compatriotas que da sentido y esperanza a nuestro futuro.

    Descanse en paz. Con fraternal cercanía, tu hermano en Cristo.

    Pbro. Filiberto Cruz Reyes

    24 de febrero de 2026

    Santiago de Querétaro, Qro., México

  • De mármoles y Derecho

    De mármoles y Derecho

    Son de esas amistades que no recuerdas exactamente cómo surgieron, fueron muchos años de conocernos y tratarnos; Miguel realizó el piso de mármol del presbiterio en la parroquia Jesús de Nazareth (Colinas del Cimatario, Querétaro), así como el altar. El altar tiene forma de cruz, lo diseñamos la Arquitecta Pati Bucio y un servidor; su esposo, el Arq. Francisco González y ella habían hecho el proyecto original del Templo y cuando llegué como primer párroco el 1º de noviembre de 2003 retomé el proceso de construcción. El proyecto había sido modificado, así que empecé a preguntar de quién era el diseño original y me informaron acerca de ellos; los fui a buscar y pedí me ayudaran a continuar los trabajos. El Arq. Paco me dijo que sí y que sería Pati quien acompañaría más de cerca la construcción. 

    Según la Instrucción General del Misal Romano “El altar, en el que se hace presente el sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales, es también la mesa del Señor, para participar en la cual, se convoca el Pueblo de Dios a la Misa; y es el centro de la acción de gracias que se consuma en la Eucaristía” (n. 296).

    Es decir, el altar hace referencia a Cristo que se ofrece en la cruz: “El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada” y hace memoria de la última cena: “tomó pan, dándote gracias lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

    TOMEN Y COMAN TODOS DE ÉL,

    PORQUE ESTO ES MI CUERPO, 

    QUE SERÁ ENTREGADO POR USTEDES”.

    Agrega también dicho documento: “Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo, lo cual conviene que sea posible en todas partes. El altar, sin embargo, ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles. Según la costumbre, sea fijo y dedicado” (n. 299).

    El mismo documento ya citado ordena: “Según la costumbre tradicional de la Iglesia y por su significado, la mesa del altar fijo debe ser de piedra, y ciertamente de piedra natural” (301). Así pues, le entregamos el diseño a Miguel y nos realizó bellamente la obra en un mármol color ocre, de una sola pieza. Por el frente se ve una cruz y por la parte posterior tiene un triángulo que hace referencia a la Santísima Trinidad. En su momento fue Dedicado por Mons. Mario de Gasperín Gasperín, VIII Obispo de Querétaro.

    En nuestros encuentros con Miguel hablábamos no solo de mármoles y trabajos constructivos de Iglesias, sino también de temas jurídicos; muchas veces las conversaciones eran intensas, exponíamos y defendíamos nuestros propios puntos de vista.

    El jueves 15 del presente Miguel asistió al Seminario Diocesano a la reunión del presbiterio que teníamos y junto con un equipo de trabajo expuso un tema actual en nuestra sociedad y que era motivo de sus reflexiones y preocupaciones: las iniciativas en el Congreso local acerca del aborto. Habló de la vida como un derecho fundamental sobre el que los demás derechos encuentran sentido. Hoy asistimos al surgimiento de un nuevo orden mundial, donde el principio en gran medida es el derecho del más fuerte, estamos en una crisis del derecho internacional. Esta generación ya olvidó lo terrible de tanta muerte que vio la humanidad en las dos grandes guerras del siglo pasado.

    En un libro reciente, se hace referencia a personajes que padecieron lo crudo de la segunda Guerra Mundial y después dieron su testimonio, entre ellos Walter Benjamin, Primo Levi, Paul Celan, Dietrich Bonhoeffer, Jean Améry, Aleksandr Solzhenitsyn, Jorge Semprún y Elie Wiesel, entre otros.  En el Prólogo se lee: “Si bien esta clase de testimonios busca, por una parte, que se haga justicia, por otra, también pretende que la injusticia padecida se inscriba en la memoria histórica precisamente para evitar su repetición. Pero la nuestra es una época de sordera. Nadie escucha. Nadie entiende. Nada más frustrante para quienes hemos defendido el valor del diálogo y la conversación, los buenos argumentos y la persuasión, la libertad de expresión y la voluntad para establecer acuerdos. Todo ello ha sido clausurado”1. Así las cosas en nuestros días, el valor de la vida en crisis, desde antes de nacer y en cualquier momento de la misma. Se asoman nuevas dictaduras.

    Al día siguiente, el viernes 16 nos impactó el fallecimiento inimaginable del Lic. Miguel Servín del Bosque, el mismo día que el del Padre Benjamín Vega. Hoy hemos concelebrado la Misa con nuestro Señor Obispo, Don Fidencio López Plaza X, Obispo de Querétaro para elevar nuestra oración a Dios por el eterno descanso de Miguel y que a su familia le conceda paz y consuelo. Descansa en paz amigo, sabedor de mármoles y Derecho.

    Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes

    Parroquia de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro

    Col. Carretas, Qro.

    23 de Enero de 2026

    1. SICILIA, JAVIER-DAYÁN, JACOBO; Crisis o apocalipsis. El mal en nuestro tiempo. México 2025. p. 16. ↩︎

  • Entre el cielo y la tierra

    Entre el cielo y la tierra

    En el día de su sepultura

    Estimado Padre Benja, hermano:

    Hoy nos hemos reunido para presentarte al Señor Dios como ofrenda perenne, hemos venido de muchas partes, por donde fuiste andariego evangelizador con la música y un poco más allá, con tu estilo amable y sencillo. Estamos aquí para sellar la Alianza bautismal, que luego se desarrolló en ti a través del sacramento del Orden y el Señor hizo que fueras madurando al calor del Espíritu, como el trigo y la uva: hoy estas a punto, listo para la entrega total.

    Hoy tu Obispo, don Fidencio canta: 

    “Al pie del altar Señor

    con la memoria en las manos,

    con fe, esperanza y amor

    la vida te presentamos

    recibe nuestra oblación

    Tú bien sabes que te amamos,

    recibe nuestra oblación

    Tú bien sabes que te amamos”.

    Sí, y tú también cantas, pues el texto es de Don Fide y la música la imaginó tu corazón, el canto es esencialmente comunitario. Gracias a los dos que nos han dado esta oración musical llena de profecía. Nuestra memoria pareciera tocar con las manos tantas experiencias compartidas a través de los años; pareciera que siempre hubieras estado ahí, casi ubicuo, pues tu fraternidad hacía posible que tuvieras Misa de 12:00 en el Capulín y podías decir que sí apoyabas con otra a las 13:00 en Amealco; así era tu fraternidad, casi legendaria.

    Te hemos conocido en tus diversas facetas: sacerdote, futbolista, músico, amigo, hermano, maestro, compositor, intérprete, etc. Nunca estridente, sino armónico. En la música eras todo terreno, lo mismo un tango que un villancico, en la estudiantina o dirigiendo el “Nabuco”; en el piano o un canto sacro. 

    Cuando eras un joven maestro del Seminario recuerdo que al final de la clase pedíamos que nos regalaras alguna canción con tu acordeón e interpretabas con cran sentimiento propio del género dos tangos: “La cama vacía” y “Adiós muchachos”; ambos fueron en días recientes casi una profecía. Sí, hoy tu cama está vacía, pero a diferencia de la canción has tenido compañía, la de todo el pueblo santo de la Iglesia, en oración y alegría. 

    Apenas el martes pasado hemos venido a saludarte, Leo, Wences, Benito, Víctor Hugo y un servidor ¿te acuerdas? Rezamos el Ángelus, pude darte la absolución y la indulgencia plenaria, cantamos una de tus composiciones y, has de disculpar, no me pude resistir y te pusimos “Adiós muchachos”; reaccionaste a la música e intentaste abrir los ojos, no sé si fue mi imaginación o deseo, pero parecía que la tarareabas y moviste la manita. A diferencia del poeta, tú conociste y trataste de hacer siempre la voluntad de Dios que es amorosa y no te sentiste presa de un doloroso destino, y sí, de lo que estamos seguros es que como dijo el poeta de la canción: “Y al dar a mis amigos mi adiós postrero, les doy con toda mi alma, mi bendición”. Tocabas siempre las fibras más íntimas del corazón, como dice Borges: “El tango procede de la milonga. Es decir, toda esa tristeza del tango es lo que ha llevado a gente a afirmar que el tango es «un pensamiento triste que se baila», como si la música saliera del pensamiento y no de las emociones”1. Toda tu vida ha sido una bendición para la comunidad, creemos firmemente que cualquier posible falta de amor, el pecado, Dios lo suple; por eso invocamos para ti la misericordia del Señor.

    Cuando nos enseñabas música sacra hacías que nuestros jóvenes corazones se levantaran al Señor en profunda contemplación ¿cómo olvidar el “Adoro Te dovote” en esa versión en español?:

    “Ante ti me postro, Dios oculto aquí
    que velaste el rostro bajo pan por mi
    y en amor deshecho viéndote señor,
    ríndase mi pecho todo ante tu amor.
    Vista, tacto y gusto, velan tu verdad
    Sólo oído al justo da seguridad
    lo que ansío decirte Cristo creo fiel
    no hay nada más firme la verdad es Él”.

    En tus composiciones lograste lo de las grandes obras populares: sencillez y profundidad, algo que todo mundo pudiera cantar.

    También ha venido de Tulancingo tu hermano de Mesa y música: Mons. Domingo Díaz Martínez, Arzobispo Emérito de esa Arquidiócesis hermana, con quien dieron grandes batallas musicales y evangelizadoras desde su juventud.

    Padre Gonzalo, no estás solo, estamos todos tus hermanos fieles en el Señor aquí contigo, tu amado hermano sólo nos precede. 

    Don Fide, gracias por su paternidad que nos hace sentir verdaderos hermanos en Cristo, gracias por el dúo compositor que hicieron con Benja, su obra está viva entre nosotros como un signo de esperanza en la resurrección, creemos firmemente que por la gracia de Dios, el Padre Benja continúa cantando para Dios entre el cielo y la tierra, pues él ya lo dijo: “Para ti es mi música Señor”. Padre Benja, canta, descansa en paz.

    Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes

    Parroquia Nuestra Señora de los 7 Dolores,

    El Capulín, Gto., 17 de Enero de 2026

    1. Borges, Jorge Luis; El tango. Cuatro conferencias. México 2017, p.41. ↩︎
  • Homenaje en letras al Padre Benjamín Vega Robles

    Homenaje en letras al Padre Benjamín Vega Robles

    Un recuerdo en el día de su Pascua: 16 de Enero 2026

    Como en el amor, también en la música los silencios cuentan: son manifiestos, tienen un valor y significado, son un punto de inflexión; después del final de la sinfonía se espera el estruendoso aplauso como reconocimiento de la belleza, como gratitud del alma. Basta un silencio para que, por ejemplo, al terminar el primer movimiento de la sinfonía, alguien en la sala se levante emocionado para aplaudir; y lo que obtiene es un murmullo, miradas recriminatorias y en casos extremos hasta un silbido. ¿Por qué esperar hasta el final de la obra? 

    Agradezco la invitación que la Comunidad de nuestra Alma Mater a través del Pbro. Lic. Miguel Zarazúa Virula —Prefecto de Estudios— me hace para convocarme a romper el silencio y permitirme pronunciar un esbozo de agradecimiento. El motivo lo dice el texto del convite: “tendremos una extensión de la celebración del Centenario de nuestro Himno Institucional, reconociendo a sus autores y legado espiritual, por último, en esta misma perspectiva, queremos reconocer la labor pastoral y musical del Pbro. Benjamín Vega Robles”. El contexto es la Semana Cultural en su XXXVII edición anual. Así pues,  en temas de gratitud, si los estultos callan, “gritarán las piedras” (cfr. Lc 19, 40), por eso queremos agradecer al Padre Benja los frutos de su ministerio sacerdotal y a Dios que se lo ha concedido.

    Fue un 20 de enero de 1949 cuando al llegar a este mundo el Padre Benja prorrumpió su primer grito musical, el cual sonó dulce a los oídos de sus padres: Doña Leonarda Robles y Don Guillermo Vega, allá en el Capulín, Guanajuato y ahora los dos de feliz memoria. Luego de su formación en nuestro Seminario el 28 de diciembre de 1974 fue ordenado Diácono por Mons. Alfonso Toriz Cobián, VII Obispo de Querétaro, en la ciudad de Toluca, Estado de México. En este tono sacramental permaneció hasta el 30 de enero de 1976 en que recibió el sacramento del Orden en el grado de Presbítero en la Parroquia de los Siete Dolores de María, en el Capulín, Gto., de manos del mismo Sr. Obispo.

    Fue Vicario en varias parroquias: Santiago Apóstol, en Jalpan; Santa María, en Amealco; San Miguel, en Carrillo; San José, en San José Iturbide; San Miguel Arcángel, en Huimilpan. 

    En 1985 fue párroco por primera vez en la Parroquia de San Miguel, en San Miguel Palmas; dos años después lo hicieron Administrador parroquial en Santa Catarina, Santa Catarina, Gto. El 18 de julio de 1988 fue nombrado párroco en Nuestra Señora de Guadalupe, el Colorado, Qro.

    Al año siguiente, en 1989, el 5 de mayo Querétaro daba la bienvenida a su VIII Obispo: Mons. Mario de Gasperín Gasperín. Ese año dieron inicio las semanas culturales. En la lista de profesores de ese año se lee: “Sr. Pbro. D. Benjamín Vega R. Música 1° 2° 3°”.

    El año anterior al iniciar el curso de música el Padre Benja dijo a la clase: Vamos a clasificar y seleccionar las voces que se integrarán el coro. Así que tomó la lista de alumnos y fuimos pasando uno por uno, tocaba la escala musical y pedía que la siguiéramos vocalizando. Cuando llegó mi turno lo intenté bastante desentonado, me dijo: escucha bien; y repitió con el órgano la escala. Era inútil, lo volví a hacer bastante desafinado. Entonces me dijo: mira, hay muchas formas de servir a Dios. El que sigue. Ese día el Padre Benja me indujo sabiamente a buscar otras formas de belleza, tal vez un gusto más acentuado por la lectura y las letras. Gracias Padre Benja.

    Al principio, en las clases y los cantos que nos enseñaba, creí que el “Adorote devoto” era de su autoría, pues lo entonaba con devoción y en una versión en español. A veces le pedíamos que nos complaciera con una melodía en el acordeón, y entonces lo hacía sonar entre otras con “Adiós muchachos”; y sí, como afirma la canción:

    “Acuden a mi mente recuerdos de otros tiempos

    De los buenos momentos que antaño disfruté…”

    Eran tiempos de conocer y aprender, moviéndonos entre el pensamiento de los grandes filósofos y la música sacra y una que otra popular. ¿O cómo olvidar los ensayos que hacía el coro de “Va pensiero, sull’ali dorate…”?. Eran épocas que parecían presagiar lo que afirma el Papa Francisco: “el artista toma en serio la profundidad inagotable de la existencia, de la vida y del mundo, también en sus contradicciones y en sus lados trágicos” (Discurso del Papa Francisco A los participantes en el encuentro de artistas con motivo del 50 aniversario de la inauguración de la colección de arte religioso moderno de los nuevos museos vaticanos, 23 de junio de 2023). Pareciera que Verdi veía a lo lejos nuestra patria actual cuando cantaba: “O mia Patria, sì bella e perduta!”. Necesitamos volver a decir a los jóvenes que hay algo más que narco corridos. En ese año, 1989, el primero de las Semanas culturales, el Padre Benja contaba con 40 años y junto con todos los maestros nos enseñaron a sistematizar la historia del pensamiento en nuestra etapa de filosofía, a apreciar lo bello sin desconocer otras propuestas. 

    Sigue afirmando el Papa Francisco en texto arriba citado: “Es verdad, cuando se obra en el arte los confines disminuyen y los límites de la experiencia y de la comprensión se dilatan. Todo parece más abierto y disponible. Entonces se adquiere la espontaneidad del niño que imagina y la agudeza del vidente que capta la realidad”. Dos años después, en 1991, realizábamos lo que llamamos entonces “Diálogos al encuentro”, una especie de tertulia, y con motivo de los 400 años de la muerte de San Juan de la Cruz hicimos un programa sobre su vida y obra; entonces pedí al Padre Benja que pusiera música a uno de los poemas del Santo místico y así lo hizo, el texto elegido fue:

     “Aquesta eterna fonte está escondida

    Que bien se yo do tiene su manida

    Su origen no lo sé, pues no le tiene

    Mas sé que todo origen della viene

    Aunque es de noche…”

    El grupo que lo cantó junto con el Padre Benja era el de nuestro hoy Padre Rector: el Padre Saúl Ragoitia; estaban también entre otros los hermanos Martínez, Francisco y Eleazar. Eran tiempos de soñar dilatando la fantasía, bebiendo de lo más bello que la comunidad eclesial ha expresado a través de los siglos. 

    Eran los días que junto con reflexionar la vida al ritmo de la música, el Padre Toño Cárdenas nos hacía melodía textos como el siguiente, de José Gorostiza en Muerte sin fin, que había sido publicado 50 años antes, en 1939:

    “…y saca de ellos cintas de sorpresas

    que en un juego sinfónico articula,

    mezclando en la insistencia de los ritmos

    ¡planta-semilla-planta!

    ¡planta-semilla-planta!

    su tierna brisa, sus follajes tiernos,

    su luna azul, descalza, entre la nieve

    sus mares plácidos de cobre

    y mil y un encantadores gorgoritos.”

    Sí, nuestros días transcurrían en el ritmo inmarcesible de laudes-vísperas-laudes/ laudes-vísperas-laudes, y la salmodia iba horadando nuestros corazones al suave ritmo de los 8 modos tradicionales del canto gregoriano que el Padre Benja nos enseñaba.

    El 8 de junio de 1990 el Padre Benja había sido nombrado párroco en la Divina Pastora, en San Francisquito, donde el Padre Saúl Ragoitia fue bautizado. Dos meses más tarde nuestro músico Vega Robles era nombrado también “Asistente Eclesiástico en la Escuela Diocesana de Música Sacra”.

    Posteriormente fue también:

    • Asistente Eclesiástico en la Escuela Diocesana de Música Sacra, [a partir del 16 de agosto de 1990 (Prot. 306/1990)].
    • Colaborador y Capellán de la Pastoral Penitenciaria, [a partir del 15 de febrero de 1991 (Prot. 51/1991)].
    • Director Espiritual en el Seminario Menor de Querétaro, [a partir del 19 de julio de 1991 (Prot. 198/1991)].
    • Director Espiritual en la Facultad de Filosofía del Seminario Conciliar de Ntra. Sra. de Guadalupe, Querétaro, Qro., [a partir del 9 de agosto de 1994 (Prot. 22/1994)]
    • Vicario Parroquial en la Parroquia de Ntra. Sra. del Rosario del Rayo, Querétaro, Qro., [a partir del 1° de noviembre de 1996 (Prot. 87/1996)].
    • Después vendrá un tiempo en que consolidará de acuerdo con las exigencias de los nuevos tiempos las instituciones diocesanas de música:
    • Director Adjunto y Administrador en la Escuela de Música Sacra y Conservatorio de Música “J. Guadalupe Velázquez”, A.C., [a partir del 1° de noviembre de 1996 (Prot. 88/1996)].
    • Representante Legal y Apoderado de la Escuela Diocesana de Música Sacra, Querétaro, Qro., A.R., [a partir del 13 de septiembre de 2006 (Prot. 68/2006)].

    Se desempeñó también como Rector del Templo del Santo Nombre de Jesús, Teresitas, Querétaro, Qro., [a partir del 15 de febrero de 2010 (Prot. 06/2010)].

    La lista de oficios que ha desempeñado el Padre Benja es larga: 

    • Profesor Ordinario de Música Gregoriana I-IV, a partir del 22 de agosto de 2011 (Prot. 43/2011)
    • Director en la Escuela Diocesana de Música Sacra, Querétaro, Qro., a partir del 13 de marzo de 2014 (Prot. 33/2014)
    • Vicario Parroquial en la Parroquia de N. Sra. del Rosario del Rayo, Querétaro, Qro., a partir del 16 de julio de 2017 (Prot. 120/2017)
    • Miembro del Consejo Presbiteral por elección, por tres años a partir del 30 de marzo de 2018 (Prot. 36/2018)

    Podríamos decir que el Padre Benja al son que le toquen baila, es decir, ha mostrado siempre una obediciencia filial a sus Obispos, misma que mantiene hasta ahora y eso también es un don de Dios y un regalo para la Iglesia.

    “Jóvenes píos”, queridos seminaristas: somos herederos de un espíritu en estas tierras del bajío de amor por lo bello, por las artes y las letras, la música, pintura y la escultura; a la par que de un espíritu indómito frente a las injusticias, de un espíritu libertario que brota del Evangelio, de un carácter que no pretende glorias sin batallas propias. La victoria la da solamente Jesucristo. Estudien, oren, trabajen, “no se inquieten por el mañana, que el mañana traerá sus propia preocupación. A cada día le basta su propio mal” (Mt 6, 34). Por eso, resuene siempre en sus corazones en un ambiente de oración el lema de nuestro Obispo Fidencio: “Lo que no se asume, no se redime”, y prosigan en postración interior “Padre nuestro… danos hoy nuestro pan de cada día” (Mt 6, 9.11). 

    Nunca desesperen ni tengan miedo, antes bien entonen siempre con fe: 

    “Del Tepeyac la Estrella refulgente

    es nuestro honor: a sus destellos vivos,

    el vasto mar de la sublime ciencia

    raudos crucemos, raudos crucemos”.

    Padre Benjamín, gracias. Sean estas sencillas letras un homenaje a tu trabajo sacerdotal, de manera especial por tus afanes aquí, en el “solar vetusto”, y unidos todos como hermanos que somos, cantamos a Dios como tú nos has enseñado:

    “Para ti es mi música, Señor,

    mi oración es música, Señor,

    para Ti, mi oración

    para Ti es música, Señor”.

    Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes

    Santiago de Querétaro, Qro. 8 de marzo de 2024

    Seminario Diocesano.

  • Adsumus

    Adsumus

    Era el lunes 7 de septiembre de 1987, cuando 20 compañeros del Seminario de Querétaro nos hicimos presentes en una de las casas del Seminario de Celaya, una casa anexa al Templo del Señor de la Piedad, en la calle Leandro Valle del centro de la Ciudad. Había también, por supuesto, alumnos de la Diócesis de Celaya, además de la de San Luis Potosí, de la de Ciudad Valles (SLP) y de Tacámbaro (Mich.). De estas dos últimas era sólo uno de cada una. En total éramos unos 82 jóvenes que habían terminado la preparatoria. El objetivo era discernir si había una posible vocación al sacerdocio por parte de los candidatos, la mediación de la Iglesia con sus instituciones es una forma de encontrar objetividad en ese instinto personal o deseo inspirado en lo divino.

    Llegamos por la tarde y los de casa nos recibieron amablemente al darnos la bienvenida; era mi primer día en una de esas instituciones surgidas por voluntad del Concilio de Trento (1563). En uno de los muros que delimitaban la cancha de básquet ball, había un gran letrero que pasaría a ser todo un concepto que desde entonces impregnó toda nuestra vida hasta el día de hoy: “Adsumus”; que en latín significa “estar presentes; tomar parte; estar atentos o listos; venir en ayuda de, etc.”.

    Al paso de los días nos fuimos conociendo: procedencia, en las clases, los nombres, las aficiones deportivas, las cualidades para éstas, etc. Él nos dijo su nombre: “Policarpo 68 Caracheo Aguilar”. ¿Qué es eso de “68”? le inquirió alguien; ¿es una broma? ¿es un error dactilográfico? No, afirmó; mi padre me llamó así porque él es un gran amante de los deportes y yo nací en 1968, año de las Olimpiadas en México. Su hermano se llama Justo 70, por lo del mundial en México y el año de su nacimiento. En cuanto a su primer nombre era en honor a su Santo patrono: Policarpo de Esmirna, obispo y mártir de la Iglesia primitiva.

    Así pasaron los años: compartiendo la vida, las clases, el deporte, la oración, la historia común; así se va forjando una fraternidad en Cristo, una Alianza sellada todos los días en la Eucaristía, esa que hace que te Ordenen o no, siempre seremos hermanos: Adsumus. Pasan los años y aunque no nos veamos, el día que lo hacemos parece que fue ayer que nos vimos: cómo estás, por qué no te comunicas, ¿qué has hecho?, etc. Cada uno en sus propias batallas, en su camino recorrido, no siempre se ganan las batallas pero esperamos la victoria final. El tiempo va dejando sus huellas en cada uno: más kilos en nuestra humanidad, menos pelo, más ojeras, más experiencia, uno que otro desencanto respecto a realidades idealizadas, una purificación de la fe a partir de la realidad, un crecimiento en la sequela Christi… Poli, así llamábamos familiarmente a Policarpo, quien desempeñó diversos oficios eclesiásticos: párroco, Secretario Canciller, etc.; siempre con dedicación y cercanía. En la época de estudiantes, volviendo al pasado, siempre gustó del fútbol, su talla alta y delgada le hacía propicio para ser buen portero; se lanzaba sin miedo, arriesgaba el físico, era de carácter fuerte, etc. Como todo portero, también recibió goles, de esos que nos recuerdan que somos humanos, de barro; pero lo importante era levantarse, empezar de nuevo, con resiliencia. 

    Ayer, martes 13 de enero de este iniciado 2026, recibimos la noticia: Poli había muerto. De los compañeros de generación en el Seminario, de Querétaro nos Ordenaron a 10, los de Celaya fueron 11. De Querétaro ya partieron Francisco Estrella y Juan Marcos Granados; de Celaya Poli es el primero. De San Luis Potosí ya partieron dos hermanos sacerdotes.

    Poli, hermano. Has corrido más rápido que nosotros, has alcanzado primero la meta; te bastaron 30 años, 6 meses y una semana de Ministerio. Hoy hemos estado aquí, junto al altar, para renovar esa Alianza eterna, firmada con sangre, la de Jesucristo y la de nosotros; esa que ofreciste día tras día, la que bebemos sin ser dignos pero como un gran regalo de Dios. Has dejado cada día de tu vida en medio del pueblo de Dios, con un servicio sencillo, acompañando los gozos y esperanzas, las penas y sin sabores de los hermanos, pero siempre ahí, siendo uno más de la comunidad de fe.

    Hoy en la Misa estuvieron tus hermanos y tu Señora madre, también la mayor parte de nuestra generación; Tinoco con su estilo de poeta hizo una hermosa homilía en la que nos invitaba a dar gracias a Dios por ti. Nos has reunido, hemos llegado con nuestra propia historia, cansancios y esperanzas; sueños compartidos y hechos realidad. Nada que temer: Adsumus. Dile al Padre eterno que nos vemos pronto, en cualquier rato estaremos sentados a la Mesa, ocupando el lugar que nos asigne Cristo, el Señor.

    Tu hermano en el Sacramento del Orden:

    Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes

    Santiago de Querétaro, Qro. México

    14 de Enero de 2026

  • Fruto de la vid y del trabajo del hombre

    Fruto de la vid y del trabajo del hombre

    Navidad 20251

    Cuando el hombre dejó de ser sólo recolector y pastor trashumante debió haber sido una verdadera revolución en su estilo de vida y forma de pensar; también en su relación con lo divino. Así, el pueblo de Israel pasó de su comprensión de un Dios guía a un Dios también agricultor; el Dios que hace que la tierra produzca frutos que alimentan al ser humano y hacen posible su sustento. Así lo expresan algunos Salmos; por ejemplo: 

    “Tú cuidas de la tierra, la riegas

    y la enriqueces sin medida.

    La acequia de Dios va llena de agua;

    preparas sus trigales, así la preparas:

    riegas los surcos, igualas los terrones,

    tu llovizna los deja esponjosos,

    bendices sus frutos;

    coronas el año con tus bienes

    tus carriles rezuman abundancia” (Sal 65, 10-12).

    Dos de los principales frutos de la tierra que han acompañado la vida del pueblo de Jesucristo son el trigo y la vid, así como sus productos: el pan y el vino. En el ambiente bíblico el pan es signo de la paz, el vino de la alegría y la viña de la ansiada tierra prometida: “las plantas para el uso del hombre, para que saque de la tierra el pan, y el vino que recrea el corazón del hombre, para que lustre su rostro con aceite y el pan conforte el corazón del hombre” (Sal 104, 14-15). Ambos elementos son usados en la celebración de la pesaj o pascua judía, que conmemora la liberación del pueblo que estaba esclavo en Egipto (cfr. Ex 11-19). Esta celebración la llevó a cabo Jesús con sus discípulos (cfr. Mt 26, 26-29) y le dio un nuevo sentido: ahora el pan y el vino han sido transformados en su Cuerpo y su Sangre; esta es una de las verdades de fe más profundas que celebra la Iglesia Católica en cada Eucaristía: en los signos sacramentales está presente Jesucristo con su cuerpo, sangre, alma y divinidad; es decir, con sus dos naturalezas, la humana y la divina. De esta manera, la celebración de la Misa está íntimamente unida al uso del pan y el vino, y por lo mismo, el cultivo de la vid y del trigo ha estado siempre ligado a la misión de la Iglesia. Ésta ha promovido el cultivo de la vid, y en nuestra patria no ha sido la excepción; las casas vinícolas más antiguas dicen relación directa con los misioneros de la Iglesia.

    Históricamente Querétaro profesa una vocación de cultivo y amor a la tierra; así queda de manifiesto en el Escudo de Armas de la ciudad de Querétaro, que posteriormente pasó a ser también de todo el Estado.

    Según la tradición, la ciudad de Querétaro fue fundada el 25 de Julio de 1531; posteriormente, 125 años después de fundada, el 25 de enero de 1656 se le concedió el Escudo de Armas. Fue llamada también “muy Noble y muy Leal Ciudad de Santiago de Querétaro”. Su ubicación geográfica entre el norte del país y la ciudad de México desde siempre ha sido también de vital importancia para el comercio y el traslado de los minerales preciosos en los siglos XVII y XVIII. Al ser parte de la región del Bajío y por su producción agrícola fue llamada por mucho tiempo “el granero del Bajío”. Pero fue hasta el 29 de septiembre de 1712 que por medio de Cédula Real expedida por el Rey Felipe V fue aceptado y confirmado el rango de ciudad a Querétaro. 

    Parte del Escudo de Armas de la Ciudad de Querétaro es descrito así: “En el cuartel derecho aparece una frondosa parra y junto a su tronco un racimo de espigas de trigo con un fondo azul y con los colores de este árbol y del trigo. Con estos últimos elementos se trata de destacar la fertilidad de las tierras de esta región, propias para el cultivo de la vid, así como del trigo, el maíz, frijol, etc.”2. Querétaro ha tenido pues, como algo característico, el cultivo de la vid.

    En su actual legislación la Iglesia Católica se refiere al pan y al vino que deben usarse para la Misa en los siguientes términos: 

    “Canon 924 § 1.    El sacrosanto Sacrificio eucarístico se debe ofrecer con pan y vino, al cual se ha de mezclar un poco de agua.

     § 2.    El pan ha de ser exclusivamente de trigo y hecho recientemente, de manera que no haya ningún peligro de corrupción.

     § 3.    El vino debe ser natural, del fruto de la vid, y no corrompido”.

    Es decir, en el proceso de elaboración del vino no debe agregarse ningún elemento extraño al fruto de la vid, en este caso para su estabilización se utiliza alcohol vínico para cumplir el requisito.

    En nuestras tierras queretanas desde hace unos tres años se elabora vino para consagrar en la Santísima Eucaristía cumpliendo cabalmente con altos estándares en su elaboración. 

    Este 2025 la Secretaría de Economía otorgó a través del Instituto Mexicano de la propiedad Industrial (IMPI) a las Vinícolas Queretanas (mediante el oficio número DG.2025.045 de fecha 26 de febrero de 2025) la:

    DECLARACIÓN DE PROTECCIÓN DE LA INDICACIÓN GEOGRÁFICA

    “VINOS DE LA REGIÓN VITIVINÍCOLA DE QUERÉTARO”

    Ahí se indica: “La delimitación de la zona geográfica protegida.

    Se delimita como zona geográfica protegida el estado de Querétaro ubicado entre el paralelo 20° y 21° latitud norte, al sur del Trópico de Cáncer en el Altiplano Central de la república mexicana, en la región denominada El Bajío. Es la región vinícola más al sur del hemisferio norte en el mundo, es por ello por lo que es conocida como una zona de “viticultura extrema”, donde influyen: los riesgos de granizo, las lluvias veraniegas que provocan un descenso de temperatura por la noche, los microclimas, la altura (en promedio 1,965 metros sobre el nivel del mar) y los suelos (vertisoles y phaeozems y texturas principalmente franco-arcillosas). De los 18 municipios que conforman el estado de Querétaro, actualmente 8 son productores de vino: Tequisquiapan con 18 viñedos, El Marqués, 13, Ezequiel Montes, 12, San Juan del Río, 9, Colón, 9, Huimilpan, 6, Cadereyta de Montes, 2 y Pedro Escobedo, 1, con un total de 550 hectáreas (Ha) cultivadas y otros 4 adecuados de acuerdo con las características para la producción: Querétaro, Corregidora, Amealco de Bonfil y Tolimán”.

    Acompañamos esta breve reflexión con una pintura de nuestro pintor queretanos Gabriel García Aguas con una vista de los viñedos cercanos a la Peña de Bernal.

    Creemos, como afirma la oración de la Misa, que el vino es “fruto de la vid y del trabajo del hombre”, que ambos son sagrados, un don de Dios y el mejor esfuerzo y conocimiento del hombre en su actividad; por lo que auguramos buen trabajo, buen provecho y salud a todos en este fin de año 2025.

    Pbro. Mtro. Filiberto Cruz Reyes

    Navidad 2025

    1. Este texto fue publicado en la Revista “El Heraldo de Navidad” en su edición de 2025. ↩︎
    2. Escudo Y Real Cédula De La Fundación De La Ciudad De Querétaro; Loarca Castillo, Eduardo. Querétaro 1993. ↩︎
  • La Navidad, esperanza de resurrección

    La Navidad, esperanza de resurrección

    A la memoria de mi hermano el

    Pbro. Javier Francisco Hernández Calvario

    Nacimiento: 14/12/1970

    Ordenación: 05/05/2001

    Pascua Eterna: 25/12/25

    Cuando el otro irrumpe en nuestra vida, aparece un misterio; cuando es el Otro quien irrumpe en la historia, entonces surge el Misterio; no en el sentido que sea imposible de conocer, sino imposible de abarcar. Es lo que hoy celebramos en la Iglesia católica: el Eterno entra en el tiempo, el Todopoderoso se muestra vulnerable en su nacimiento como Niño, el Creador se hacer carne como la creatura. 

    Ayer fui al hospital a solicitud de una señora a ver a su papá para asistirle espiritualmente y  administrarle los Santos Óleos; esto no fue posible, primero dijeron que porque era el cambio de turno del personal, después que le estaban realizando un procedimiento. En fin, después de unos 40 minutos, dijeron que no sería posible. Me tuve que retirar ante el rostro angustiado de sus hijas. No pude estar tranquilo, la fe en el sacramento espera respuesta y asistencia, así que hoy cerca del mediodía regresé. Fue posible el acceder y administarle el sacramento: somos tan frágiles, tan vulnerables, siempre seguimos siendo tan dependientes de los demás, tanto como un recién nacido, expuestos a la voluntad del más fuerte.

    En su mensaje «Urbi et Obi» de hoy, el Papa León XIV citando a San León Magno dice que «»el nacimiento del Señor es el nacimiento de la paz», y agrega: «por amor aceptó la pobreza y el rechazo y se identificó con los que son marginados y excluidos»». Si bien el Niño al crecer cargará con la cruz y el peso del pecado (cosa que sólo él podía hacer), al mismo tiempo dice el Papa León que «este es el camino de la paz: la responsabilidad. Si cada uno de nosotros, a todos los niveles, en lugar de acusar a los demás, reconociera ante todo sus propias faltas y pidiera perdón a Dios, y al mismo tiempo se pusiera en el lugar de quienes sufren, fuera solidario con los más débiles y oprimidos, entonces el mundo cambiaría». 

    La palabra «responsable» proviene del verbo latino respondeo, es, spondi, sponsum, ere, 2 tr. e intr. Y puede tener varias acepciones: asegurar a mi vez; responder, rebatir; dar consejos; responder a una citación, presentarse en juicio; corresponder; estar conforme; etc.

    Hoy hemos escuchado en el Evangelio que «la Palabra se hizo carne (sarx)», se hizo humano, hombre; y esto le llevará hasta la muerte y una muerte de cruz (cfr. Filp 2, 8). Creemos firmemente que el Salvador del mundo ya vino: Jesucristo, la Palabra hecha carne. Ya no esperamos ningún Mesías sólo deseamos que haya personas responsables, que nosotros seamos responsables en esa parcela de la historia y del mundo que nos ha tocado vivir, ahí donde hemos elegido estar o a donde o las circunstancias o las personas nos requieran. No podemos ser indiferentes a la Palabra que nos invita al diálogo y espera respuesta de nosotros. Si esto sucede entonces se verifica lo que hoy nos previene el Evangelio: «Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron». Somos todos los humanos creaturas mortales, estamos hechos de lo mismo, no tenemos dueños, sólo Dios es nuestro Padre y en el Niño hecho carne hemos sido constituidos hermanos e hijos adoptivos de Dios. Por eso la sola presencia del otro nos interpela, nos cita en juicio y el árbitro es la caridad, nuestra conciencia y responsabilidad los testigos, el Niño misericordioso nuestro Abogado…

    Continúa el Papa diciendo «Con su gracia (del Salvador), cada uno de nosotros puede y debe hacer lo que le corresponde para rechazar el odio, la violencia y la confrontación, y practicar el diálogo, la paz y la reconciliación». Y sin tapujos habla de los desafíos actuales de cada continente, denunciando las situaciones de violencia, corrupción y muerte; obviamente empezando por casa, de ahí la exhortación a ser responsables. Por ejemplo afirma: «A Él imploramos justicia, paz y estabilidad para el Líbano, Palestina, Israel y Siria», es decir para todos.

    Casi al final de su mensaje cita a un poeta israelí nacido en Alemania, Yehuda Amijái, un fragmento de “Una paz silvestre”, para invocar de Dios el don de la paz:

    «No la de un alto al fuego 
    ni la de la visión del lobo junto al cordero, 
    sino 
    la del corazón cuando se acaba la agitación 
    y hablamos de un gran cansancio. 
    Que sea 
    como flores silvestres, 
    de repente, por necesidad del campo: 
    una paz silvestre»
    1.

    Esto para indicarnos la apertura que el cristiano debe tener frente al que piensa distinto, a quien tiene otras creencias respecto a lo divino, pero que compartimos la misma naturaleza humana, y tenemos la misma urgencia de la paz.

    Esta tarde hemos recibido la noticia de la muerte de nuestro hermano Sacerdote Javier Francisco Hernández Calvario por quien hemos ofrecido la Eucaristía de este día tan solemne.

    Hermano Francisco Javier: sólo Dios y tú saben todos los caminos que recorriste por esas montañas serranas de Querétaro y Guanajuato entre otros caminos que transitaste, compartiendo la vida con los hermanos, los enfermos que consolaste con la misericordia del Señor, los bautizos que celebraste, las Misas festivas que compartiste, los hermanos a quienes celebraste las exequias, etc., las posibles caídas que tuviste y que todos tenemos por estar hechos de «carne», es decir, de debilidad, de humanidad: pero recuerda hoy la Palabra que se hizo carne ha venido a llamarte, así como has sido te ha amado, recuerda que por nosotros bajó hasta lo más profundo del sepulcro para elevarnos con Él. Hoy has sido responsable, has respondido  en plenitud, has estado listo para la cita en el Banquete Eterno y has dicho con María: «Hágace en mí tu voluntad«. Gracias por tu amistad fraterna y tu servicio sacerdotal. 

    Tu hermano en Cristo que por nosotros se ha hecho carne: Nobis natus, nobis datus.

    Pbro. Filiberto Cruz Reyes

    Navidad de 2025

    Santiago de Querétaro, Qro. México

    1. Transcribo el poema completo encontrado en internet.

      “Una paz silvestre”, un poema de Yehuda Amijái
      Este poema forma parte del libro, inédito en español, Be-lo al menat lizkor (Y no para recordar), Jerusalén-Tel-Aviv, Schocken.
      No la de un alto al fuego
      ni la de la visión del lobo junto al
      cordero (Is 11, 6),
      sino
      la del corazón cuando se acaba
      la agitación
      y hablamos de un
      gran cansancio.

      Sé que sé matar,
      por lo tanto soy adulto.

      Y mi hijo juega con una pistola
      de juguete que sabe
      abrir y cerrar los ojos y decir 
      “mamá”.

      Una paz
      sin el ruido de forjar las espadas
      en rejas de arado (Is 2, 4);
      sin palabras, sin el sonido de los
      pesados sellos de goma;
      que sea ligera por encima
      como espuma blanca y perezosa.

      Un descanso para las heridas,
      aunque sea breve.
      (Y el aullido de los huérfanos se
      pasa de una generación
      a otra, como en una carrera de relevos:
      la estafeta nunca cae).

      Que sea
      como flores silvestres,
      de repente, por necesidad del campo:
      una paz silvestre.

      Traducción de Claudia Kerik

      https://www.milenio.com/cultura/laberinto/poema-una-paz-silvestre-de-yehuda-amijai. Consultado: 25 Diciembre 2025, 19:40 ↩︎